
"Ven Espiritu Santo, Amor del Padre y del Hijo, inspiranos siempre lo que debemos hacer y lo que debemos evitar, lo que debemos decir y lo que debemos pensar, para procurar tu Gloria y el bien de las almas. AMEN."
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"En todo dad gracias, pues esto es lo que Dios en Cristo Jesus quiere de vosotros. No extingais el Espiritu; no desprecies las profecias; examinadlo todo y quedados con lo bueno." 1 TESALONISENCES 5: 18-21
El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca lo bueno, y el malo, del malo saca lo malo. Porque de lo que rebosa el corazón habla su boca." San Lucas 6:45
QUE LA PRECIOSA SANGRE QUE BROTA DE LA SAGRADA CABEZA DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, TEMPLO DE LA DIVINA SABIDURIA, TABERNACULO DEL DIVINO CONOCIMIENTO Y LUZ DEL CIELO Y DE LA TIERRA NOS CUBRA AHORA Y SIEMPRE. AMEN+++
“OH JESUS, CUBREME CON TU INFINITA SANGRE PRECIOSA CADA INSTANTE DE MI VIDA. AMEN"
"Ora y espera; no te inquietes. La inquietud no conduce a nada. Dios es misericordioso y
escuchará tu oración. Padre Pio"
jueves, 3 de noviembre de 2016
LLAMADO DE AMOR DEL SAGRADO CORAZON DE JESUS. 1 DE NOVIEMBRE DE 2016

APOSTOLADO DE LOS SAGRADOS CORAZONES UNIDOS. MENSAJES DEL 30 Y 31 DE OCTUBRE DE 2016

Llamado de Amor y Conversión del Sagrado Corazón de Jesús
Queridos apóstoles de Mi Sagrado Corazón, deseo que abran sus corazones en la humildad, en la sencillez y en la pequeñez, y así, mis hijitos, conocerán los secretos insondables de Mi Divina Misericordia. No los conocerán todos de una sola vez sino que como gotas de un rocío de Gracia que cae sobre sus almas se les irán dando pequeñas gotas de Sabiduría, de Entendimiento, de Amor. Para eso es necesario tener el corazón abierto; tener el corazón dispuesto; abrirse a Mi Misericordia.
Pequeños corazones contritos y humillados, son corazones que han aceptado Mi Divina Misericordia.
Yo les amo y les doy la Bendición de Mi Divina Misericordia. En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
APOSTOLADO DE LOS SAGRADOS CORAZONES UNIDOS. MENSAJES DEL 26 AL 29 DE OCTUBRE DE 2016

Hijos de Mi Castísimo Corazón les muestro el camino al Hogar de Nazaret, pero recuerden, hijos, que este camino es angosto, porque es un camino de purificación espiritual, y la llave para abrir la puerta del Hogar de Nazaret es la llave de la Cruz, así, queridos hijos, carguen sus cruces para que al final de este camino puedan abrir esta puerta, que está abierta para todos, pero no todos se unen a la Divina Voluntad cargando la amada Cruz.
LA HORA DEL GETSEMANI. TODOS LOS JUEVES DE 11 PM A 3 AM
Para descargar la Devoción a La Preciosísima Sangre de Nuestro Señor descargarla aquí :
http://www.mediafire.com/view/k40kie7dnb84q5h/Devocion-a-la-Preciosisima-Sangre-de-Jesucristo.pdf
“CONSCIENTE DE MI NADA Y DE TU SUBLIMIDAD, MISERICORDIOSO SALVADOR, ME POSTRO A TUS PIES, Y TE AGRADEZCO POR LA GRACIA QUE HAS MOSTRADO HACIA MÍ, INGRATA CREATURA.
PRIMERO: LA AGONÍA SOCIAL EN EL GETSEMANÍ. A Nuestro Señor lo abandonamos todos cuando más necesitado de compañía estaba.
SEGUNDO: LA AGONÍA FÍSICA EN EL GETSEMANÍ. Nuestro Señor sufrió hasta Sudar Sangre
TERCERO: LA AGONÍA DEL PENSAMIENTO EN EL GETSEMANÍ. Nuestro Señor ve todos los pecados del hombre hasta nuestros días y conoce que a pesar de su Santo Sacrificio muchos se perderán.
CUARTO: LA AGONÍA ESPIRITUAL EN EL GETSEMANÍ. Al aceptar con infinito amor cargar con nuestros pecados, Nuestro Señor siente lo que el pecador, el peor de los suplicios: la lejanía del Padre, el vacío espiritual.
QUINTO: LA AGONÍA DE JESÚS EN EL GETSEMANÍ POR EL DOLOR QUE LE CAUSARÍA A SU AMADÍSIMA MADRE. Esto llevó su agonía hasta lo inimaginable, lo que su santísima Madre sufriría al acompañarlo en el Calvario y Crucifixión.
VIRGEN MARIA REINA DE LA PAZ (MEDJUGORJE). 2 DE NOVIEMBRE DE 2016
TAMBIEN ES TUYA. DECIMOCUARTA ESTACIÓN: JESÚS ES SEPULTADO. 3 DE NOVIEMBRE DE 2016
EVANGELIO DEL DIA Y COMENTARIO. 3 DE NOVIEMBRE DE 2016
Todos los publicanos y pecadores se acercaban a Jesús para escucharlo.
Los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: "Este hombre recibe a los pecadores y come con ellos".
Jesús les dijo entonces esta parábola:
"Si alguien tiene cien ovejas y pierde una, ¿no deja acaso las noventa y nueve en el campo y va a buscar la que se había perdido, hasta encontrarla?
Y cuando la encuentra, la carga sobre sus hombros, lleno de alegría,
y al llegar a su casa llama a sus amigos y vecinos, y les dice: "Alégrense conmigo, porque encontré la oveja que se me había perdido".
Les aseguro que, de la misma manera, habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta, que por noventa y nueve justos que no necesitan convertirse".
Y les dijo también: "Si una mujer tiene diez dracmas y pierde una, ¿no enciende acaso la lámpara, barre la casa y busca con cuidado hasta encontrarla?
Y cuando la encuentra, llama a sus amigas y vecinas, y les dice: "Alégrense conmigo, porque encontré la dracma que se me había perdido".
Les aseguro que, de la misma manera, se alegran los ángeles de Dios por un solo pecador que se convierte".
San Juan María Vianney (1786-1859), presbítero, cura de Ars
Sermón para el III domingo después de Pentecostés, 1º sobre la misericordia
Va incluso más allá: quiere justificar su conducta hacia ellos con una parábola que retrata, de la mejor manera, la grandeza de su amor por los pecadores, diciéndoles: " Un pastor que tenía cien ovejas, habiendo perdido una, deja a todas las demás y va corriendo a buscar a la que se había perdido, y, habiéndola encontrado, se la pone sobre sus hombros para ahorrarle las dificultades del camino. Entonces, después de devolverla a su redil, invitó a todos sus amigos para que se alegraran con él, por haber encontrado la oveja que estaba perdida».Y añadió también esta parábola de una mujer que tiene diez monedas de plata y habiendo perdido una, enciende la lámpara para buscar en cada rincón de su casa, y habiéndola encontrado, invita a todos sus amigos para que se alegren con ella. "Por ello, dijo, que el cielo entero, se alegra por el regreso de un pecador que se arrepiente y hace penitencia. Yo no he venido a salvar a los justos sino a los pecadores, los que están sanos no necesitan médico, sino los enfermos "(Lc 5,31-32).
Vemos que Jesús aplica a sí mismo la imagen viva de la grandeza de su misericordia hacia los pecadores. ¡Qué suerte para nosotros saber que la misericordia de Dios es infinita! ¡Qué intenso deseo debemos sentir nacer en nosotros, que nos llevará a arrodillarnos a los pies de un Dios que nos recibirá con tanta alegría!
