"En todo dad gracias, pues esto es lo que Dios en Cristo Jesus quiere de vosotros. No extingais el Espiritu; no desprecies las profecias; examinadlo todo y quedados con lo bueno." 1 TESALONISENCES 5: 18-21

El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca lo bueno, y el malo, del malo saca lo malo. Porque de lo que rebosa el corazón habla su boca." San Lucas 6:45

QUE LA PRECIOSA SANGRE QUE BROTA DE LA SAGRADA CABEZA DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, TEMPLO DE LA DIVINA SABIDURIA, TABERNACULO DEL DIVINO CONOCIMIENTO Y LUZ DEL CIELO Y DE LA TIERRA NOS CUBRA AHORA Y SIEMPRE. AMEN+++

“OH JESUS, CUBREME CON TU INFINITA SANGRE PRECIOSA CADA INSTANTE DE MI VIDA. AMEN"


"Ora y espera; no te inquietes. La inquietud no conduce a nada. Dios es misericordioso y

escuchará tu oración. Padre Pio"


jueves, 20 de febrero de 2014

A DIOS LO QUE ES DE DIOS: SOY EL GRAN OLVIDADO NO VENIS A ... 20 DE FEBRERO DE 2014

SOY EL GRAN OLVIDADO NO VENIS A ACOMPAÑARME EN EL SAGRARIO Y RESARCIRME DE TANTA INMUNDICIA
20 de Febrero de 2014




Hijos Míos, un día más que Me comunico con vosotros y un día más que espero que seáis vosotros quienes os comuniquéis Conmigo. Yo, Jesús, os hablo.

Soy el Gran Olvidado, incluso dentro del clero. Nadie tiene tiempo para acompañarme en la soledad del Sagrario y resarcirme de tanta inmundicia. Venís a Mí cuando necesitáis que os ayude en algo, pero muy pocos lo hacéis cuando Yo necesito que Me deis consuelo y compañía. Hijos, todo lo que no Me deis en la Tierra, lo perdéis luego en el Cielo, porque Yo pago con creces y abundantemente cualquier acto de amor que Me hagáis. Yo, Jesús, os hablo.

Si amarais así a vuestros seres queridos, solo egoístamente, u os amaran así ellos, os quejaríais y os frustraríais. Necesito almas que ardan de amor por Mí y que Me lo demuestren, porque el amor hay que demostrarlo y se tiene que traducir en obras. Yo, Jesús, os hablo.

Sé que estáis muy ocupados y que tenéis el tiempo muy pillado en otros menesteres, pero 15 minutos, 20, cualquiera lo puede emplear en Mí, porque para ver la televisión tenéis todo el tiempo necesario y ahí no escatimáis. Yo, Jesús, os hablo.

Necesito almas de Sagrario, almas consoladoras, necesito sacerdotes que Me pongan el primero en sus vidas, necesito obispos que sepan decir basta a su trabajo ministerial y lo dejen para otro día y vengan a Mi Sagrario a darme su tiempo, su confianza y su amor.  ¡Ah hijos! Vosotros mismos Me atáis las manos y Me impedís que Me derrame en gracias en vuestras almas. ¡Tengo tanto que dar! y Me frenáis con vuestra mezquindad y tacañería en darme amor. Yo, Jesús, os hablo.

Venid hijos de Mi divino Corazón a consolarme, a repararme de la frialdad del mundo. Venid a darme amor y alabanza, que tenéis tiempo para todo menos para Mí. Si, hijos, sí, no Me tengáis tan olvidado, tan alejado de vuestros planes. Contad Conmigo para todo y poned en Mis manos vuestros asuntos. Yo, Jesús, os hablo. Paz a todo aquel que leyendo este mensaje lo cree y lo pone en práctica.





lunes, 17 de febrero de 2014

A DIOS LO QUE ES DE DIOS: 16 DE FEBRERO DE 2014

MI MADRE CON LA QUE NO PUDO MI ENEMIGO MORTAL OS AYUDARÁ EN VUESTRO PEREGRINAR
16 de Febrero de 2014
 
Nadie puede decir de este agua no beberé, porque hijos, grandes hombres y mujeres se han malogrado a lo largo de la historia y se han pervertido o contaminado por haber confiado demasiado en ellos mismos. Yo, Jesús, os hablo.
Es por eso,  hijos de Mi divino Corazón, que en Mi vida pública os enseñé a estar velando y en oración para vencer la tentación. Por muy listos que seáis y por confiados que estéis en vuestros criterios, aunque sean rectos, Satanás es más listo y os tienta en los puntos más vulnerables para vosotros, por eso hijos, todo lo que oréis es poco y siempre debéis proponeros de hacer algún acto de oración o de adoración extra y mantener los que ya os habéis comprometido. Yo, Jesús, os hablo.

Sed listos, astutos como serpientes, porque la serpiente maldita os tratará de inocular su veneno una y otra vez. Ella no se cansa de tentaros, es su oficio y lo hace muy bien, por eso hijos, la oración es para vosotros una gran coraza que os mantendrá unidos a Mí como un bebé se mantiene unido a su madre por medio del cordón umbilical. Tenéis que orar a menudo y hacerlo en las debidas disposiciones, sin distraeros, sin dejar correr la imaginación, y sin dejar de entrar en el rato de oración preocupaciones, porque si no lo hacéis así,  no oiréis las mociones de Mi Santo Espíritu, que presto está a acudir al alma que se pone en oración y lo invoca para que le dé luz y sabiduría. Yo, Jesús, os hablo.


Hijos Míos, si vine a la Tierra no solo fue para morir por vosotros y libraros de la muerte eterna, sino también para instruiros en los mejores medios y caminos para llegar hasta el final de la meta, con las batallas ganadas que se os presentaran una y otra vez en la vida. Yo, Jesús, os hablo.


Mi Madre luchadora invencible y con la que no pudo Mi enemigo mortal, os ayudará en vuestro peregrinar. Ella es la gran mediadora de las almas ante Mí (1) como Yo el gran mediador ante Mi Padre. Pero todo el Cielo Ángeles y bienaventurados, desean vuestra salvación y si los invocáis pidiendo ayuda, ellos no os la negarán, aunque muchas veces no veáis inmediatamente los resultados. Yo, Jesús, os hablo y os instruyo. Paz a todo aquel que leyendo este mensaje lo cree y lo pone en práctica.


(1) Concilio Vaticano II, “Const. Lumen Gentiun”, 60.

domingo, 16 de febrero de 2014

PROTECCIONES, PRECAUCIONES Y EXHORTACIONES II: SALDAD VUESTRAS DEUDAS... 16 DE FEBRERO DE 2014

10) SALDAD VUESTRAS DEUDAS DEL PASADO

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(Habla Dios Padre)

Mis Niños, Mis Amados, Mis Pequeños:

Este es ya el tiempo de que comencéis a saldar vuestras deudas con el pasado, en y durante estos tres año terribles que ya comienzan para la purificación final del mundo entero, también será la vuestra, Mis Amados.

Entendedlo bien cómo lo habréis de hacer: Cuando un lago se limpia, lo que se hallaba quieto en el fondo comienza a salir a la superficie; ese movimiento de las aguas es para que se logre limpiar a profundidad y ahora es tiempo de que similar situación ocurra con vosotros y con todos.

Comenzaréis a sentir el escozor, la falta de paz por todo aquello que estaba asentado; que de pronto regresa a la superficie y ya no podrán volverlo a hundir, sino que tendrán que afrontarlo. Cada hecho de vuestro pasado, cada situación inconclusa, cada deuda con vuestro Dios, con la Santísima Trinidad, con vuestros hijos, con vuestros Padres, con vuestros abuelos, hermanos y con vosotros mismos, también.

Toda deuda será puesta frente a vosotros.

Los que han sido obedientes y han ido confesando y reparando notarán que su cuenta pendiente, que su deuda, es mucho menor; pero no por ello está en ceros o sin deuda; pero aquellos que no han hecho caso, que no han confesado sentirán grandísimo desasosiego porque de pronto verán su deuda toda junta frente a ellos y, SI NO CREEN EN MI SANTA PALABRA, EN MIS SACRAMENTOS, EN MI PERDÓN, podrán desesperar y no sabrán ni cómo comenzar a pagar. ¿Lo comprenden?

Sí, Abba.

Ese pasado que ya habíais enterrado sale a vosotros y exige que lo limpiéis y quedéis en blanco con vuestra cuenta y, Mis Críos, no es trabajo sencillo ni rápido, pero lo deberéis de hacer o no encontraréis la Paz tan anhelada.

(Habla un Ángel del Señor)

Vuestro Amantísimo Padre os permitió que eso todo quedara soterrado en lo que os preparabais, porque no podíais con todo esa deuda junta; pero llega el momento en que ya la habréis de afrontar, y regresarán a vuestro recuerdo, causándoos incomodidad, esos asuntos del pasado que creíais que ya no iban a salir más, pero ahora salen.

Benditos los que os habéis puesto en paz en los tiempos que os antecedieron, porque ahora brincarán a vuestra conciencia y ya no los podréis acallarla más.

Todo este trabajo lo tendréis que comenzar desde ahora, porque ya nada quedará oculto ante vuestros ojos, todo saldrá y ya no podréis empujarlo al fondo porque regresará hasta que se desvanezca por el perdón y quedéis con vuestra cuenta limpia en cada asunto.

Esa deuda de dinero que no os cobraron en largo tiempo y que pensasteis que ya no la tendríais que pagar retornará a vosotros a exigir su pago; y así será con todos vuestros asuntos.

¿Qué has venido sintiendo, Criatura?

Desasosiego, nostalgia del pasado, dolor por lo que no fue o por lo que fue que no debió ser.

Todos, Criatura del Cielo, cargan con ese mismo fardo.
¿Qué debes?

(…Continúa el Diálogo con la parte personal…y pregunto al final:)
¿Eso también es una deuda?

Lo es, todo eso es lo que tu debes y en lo que vas a trabajar y Mis Niños harán lo suyo, ¿Lo comprenden? Lo que dejaron de dar es deuda de omisión y se deberán poner al corriente o sucumbirán.

¡Tenéis mucho trabajo que hacer, Mis Críos, así que poneos a hacerlo, ya!

(Enero, 29)

vitrales Medalla milagrosa




PROTECCIONES, PRECAUCIONES Y EXHORTACIONES II
 (DURANTE ESTA BATALLA FINAL QUE SE APROXIMA)



Año del Señor 2014
Y María Del Getsemaní

REVELACIONES MARIANAS: 13 DE FEBRERO DE 2014

REVELACIONES DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA
A SU AMADA HIJA LUZ DE MARÍA
13 DE FEBRERO DEL 2014


 
 
Fusionada en oración, la Madre Santísima me dice:
 
“Ave María Purísima”, y yo respondo: sin pecado concebida.
 
Entonces Ella me dice:
 
 “Amada hija de Mi Corazón Inmaculado, Mi Corazón arde en amor por todas las almas, no descanso auxiliando e intercediendo por todos Mis hijos. Para unos soy consuelo en las enfermedades y para otros, soy auxilio en los instantes difíciles. Soy compañía, consejo, alivio, sanidad del espíritu y del cuerpo, del pensamiento y del corazón.  Soy obediencia, esperanza, caridad, fe, paz, amor y regocijo. A ninguno abandono, sino espero con ansia a que me abran el corazón.”
 
Me continúa diciendo la Madre:
 
 “Amada hija, en estos instantes apremiantes y decisivos, al hombre le es casi imposible penetrar en el silencio, no le conoce y no le desea; en su lugar le causa temor ya que éste le puede revelar su verdadera identidad.  El mundanal ruido  aturde a la criatura, le ha penetrado en el inconsciente  como parte de un cotidiano vivir, llevándole a sumarse sin ser consciente de ello, al amargo paso de esta generación. El hombre, desmintiendo todo aquello que proviene de Mi Hijo,  hace que aflore en él la oscuridad del alma, encontrando el contento en lo que es falaz, dejando de lado los Signos de los Tiempos anunciados desde antes y presentes en este instante más que en otro. 
 
El sufrimiento ajeno es indiferente al hombre, debido al egoísmo que no le permite mirar a Mi Hijo presente en cada uno, como Templos del Espíritu Santo.
 
Mi Hijo desea ser reconocido y conocido por cada uno.  La conciencia del hombre no limita sino le lleva con suavidad a recibir la Revelación, no como un mito, sino como  Verdad escrita ya en los Evangelios. Esta Revelación es novedad para el hombre porque no conoce a Mi Hijo, y no me acepta como Madre… Si la humanidad meditara en cada uno de sus actos, sería como si se mantuviese ante el Aviso. Aunque este acto de enfrentarse a sí mismo, la criatura humana lo tiene como no necesario, ya que lo espiritual ha sido substituido por lo mundano; siendo esto más atractivo, desecha la conciencia y continúa en el reto de superar el pecado y de ofender a Mi Hijo.”
 
Entonces me pidió la Madre:
 
 “Hija Mía, comparte con tus hermanos que los verdaderos amadores de Mi Hijo son quienes luchan por ser totalmente Crísticos, cumplidores de la Voluntad Divina y deseosos de sumergirse en la Presencia y Omnipotencia Divina,  obrando y actuando continuamente en total comunión con la Sabiduría Infinita.
 
Diles que los signos del instante no se hacen esperar…, y que aquellos que sean conscientes del instante presente y decisivo para esta generación, serán los que levantarán la voz, aunque no sean escuchados. 
 
Ante la mirada indiferente del hombre, la Tierra se agrieta en uno y otro lugar, se estremece y se estremecerá, y acercando y agitando sus aguas,  los Océanos serán flagelo del hombre. Pídeles a Mis hijos que oren por Sudamérica: las grandes cordilleras se estremecerán, Chile llorará, Argentina padecerá y Ecuador lamentará.”
 
Me siguió compartiendo la Madre:
 
 “Hija Mía, ¡mira cómo padece Mi Corazón por los Míos! Busco incesantemente espejos de Mi Hijo y no les hallo… ¡tantos dicen amar a Mi Hijo! y sólo son copias al carbón con grandes limitaciones, guiados por una ilusoria ignorancia de la Verdad y de la distinción  entre la Misericordia Divina, el Perdón y la Justicia Divina.
 
 Mi Hijo es Luz Divina dándose a todos; unos le aceptan, otros no, pero Él no se  oculta ni se oscurece ante ninguno. Tanto es Su Amor que alerta constantemente una y otra vez a todos Sus hijos para que se preparen, pero los hombres aman más las tinieblas que la Luz Divina. Con sus obras contaminadas por la arrogancia, el hombre ha decaído tanto que no se reconoce ni a sí mismo. En los instantes decisivos el hombre será temeroso de sus semejantes,  el engaño será constante y será tentado una y otra vez por satanás. La ira del hombre será constante y la violencia llevará nuevamente a una persecución abierta. Pídeles, hija Mía, que oren por la Iglesia de Mi Hijo: padecerá desconcertada y se sumirá en la división.
 
¿Qué espero de Mis Hijos?   Sólo espero que sean conscientes  en cada acto y obra, de la Presencia de Mi Hijo en cada uno.  Ningún acto está vacío, si ese acto nace de la consciencia; en eso reside la diferencia entre aquellos que hacen mucho y no logran nada y los que parece que no hacen nada y lo hacen todo. 
 
La consciencia de este instante debe llevar a Mis hijos a permanecer alerta, sin temor a ser mejores, sin temor a enfrentarse a su realidad, sin temor a revelar el fuego que llevan en su interior y no les permite ser conformistas.  Mis hijos penetran en el Misterio, no para que se les devele, sino para ser dóciles al Plan Divino. La consciencia en este instante es al alma como el alimento  que le da supervivencia, ante la inconsciencia de quienes niegan al Cielo la explicitación de Su Amor para anunciar la Segunda Venida de Mi Hijo.
 
Mira hija, -la Madre me muestra el Sol-, éste emana su calor hacia la Tierra, siendo la vibración de esta llamarada la que causará que el mar se levante, como no se ha visto antes.  Pídeles a Mis  hijos que oren por Estados Unidos, será flagelado una y otra vez.  Diles de Mi sufrimiento por esas criaturas humanas materialistas, que desmienten los Llamados de la Casa de Mi Hijo, ante el temor de enfrentarse a una realidad que para ellos es sólo una utopía.
 
La humanidad teme conocer la necesidad, la Fe ha sido desalojada del hombre, mientras Yo les llamo a tomar consciencia de los signos que una y otra vez concurren en una sola voz de alerta hacia el hombre incrédulo. Compárteles hija. ”
 
La Madre Santísima, me dice:
 
 “Dichoso aquel que confía en la Palabra de Mi Hijo y es consciente que para Cristo nada es imposible. Aquel que se esfuerza por adentrarse en la Voluntad Divina debe compartir con su hermano el alimento espiritual de la Sabiduría mediante la Palabra. Aquí estoy, soy Madre de la humanidad, vengo con bendición para el que como niño, crea, y no coloque limitaciones a Mi Hijo, que es el Amo y Rey por los siglos de los siglos.
 
Y elevando Su Mano, Nuestra Madre Santísima, bendice y Su bendición recorre toda la Creación, alcanza a todo hombre de todo Pueblo y Nación.”
 
Ave María Purísima, sin pecado concebida.
  
Hermanos (as):
 
La inconsciencia de la grandeza de los actos unidos en y para Cristo, ha llevado al hombre a perder la dimensión del ser a imagen y semejanza de Dios.
 
No vivimos dos días iguales, tengamos presente que los instantes están frente a nosotros, por eso no debemos perderlos deteniéndonos ante los que niegan lo venidero. Ya será la historia la que cuente lo cruento de la purificación de esta generación.
 
Anunciemos la Palabra que recibimos antes de que sea tarde. Tenemos las arras y más para permanecer combatiendo por el bien de la humanidad, contra la intolerancia y la falta de conciencia. No desfallezcamos, cada uno es un Apóstol, de lo contrario no estarías leyendo y concientizando este llamado de la Madre en este instante.
 

Amén.                                                                                                                              

DIOS PADRE SE MANIFIESTA: 28 DE ENERO DE 2014

Todavía no se ha materializado, la maldad espiritual que afectará a todo lo creado
28 de Enero de 2014

Mensaje de Dios Padre a J. V.
 
Primer Misterio. Habla Dios Padre.
Sobre: Venid pues, Mis pequeños, dejadMe ayudar a vuestros hermanos y dejadMe santificaros por vuestra donación, os aseguro que gozaréis inmensamente y eternamente lo que voy a hacer con vosotros.


Hijitos Míos, la maldad real que está alrededor vuestro, no todos la pueden ver, porque es una maldad espiritual. Ciertamente estáis viendo una maldad humana, una maldad que se ha ya materializado, porque lo que sale del corazón del hombre, vosotros lo materializáis con vuestros actos y, ciertamente, estáis viendo ésa maldad materializada, pero la peor maldad que está a vuestro alrededor, todavía no se ha materializado. Es la maldad espiritual que afectará a todo lo creado.

Ciertamente, satanás está atrás de todo esto y él os quiere destruir, por eso se os ha pedido tanta oración, para que la maldad, que él quiere manifestar, no se dé tan fuertemente como él quisiera. Os he dicho también, que pocas almas totalmente sueltas a Mi Voluntad, pueden ayudar a miles y millones de almas. Protegerlas, cubrirlas con Mi Gracia y con Mi Amor y llevarlas por caminos correctos, ciertamente, son pocas las almas que también esto han entendido.

Esto, Mis pequeños, se resume en donación y, es por eso que se va retrasando todo y se va aumentando la maldad alrededor vuestro, porque son pocas las almas que se quieren donar a Mi Voluntad y a lo que Yo os estoy pidiendo.

Mi Hijo, es el Ejemplo a ésta donación total, es el Ejemplo de Ser un Niño ante Mí, que sabiendo que había sufrimiento, que había dolor, que había pecado a su alrededor, que había almas que Lo iban a traicionar, por agradarMe a Mí, Su Padre, aceptó todo, hasta la Muerte en Cruz.

Sé, que la gran mayoría de vosotros no quisierais pasar por algo tan grave, pero Yo necesito de vuestra donación y de una total obediencia a lo que Yo os pida, para que Yo pueda ayudar a infinidad de almas a su conversión y a su salvación eterna, pero el hombre teme, el hombre no está seguro de qué voy a hacer con vuestra alma, con todo vuestro ser y preferís mejor no tomar la tarea que os pido y, así, por esta negación de vuestra parte, se sigue retrasando vuestro bienestar.

Todavía no queréis daros cuenta de que con vuestra donación, Yo voy a poder mover todo lo que está mal y os voy a dejar un mundo que va a ser para vuestro bien, para vuestro gozo.

Yo Soy vuestro Dios y os amo infinitamente y, lo menos que quiero para vosotros es el dolor y la muerte eterna.  Sé cuánto puede aguantar cada uno de vosotros para que no Me neguéis o no os arrepintáis de haberos donado a Mi Voluntad. Vuestra donación tiene que ser en total gusto vuestro que, aún, a pesar del sufrimiento, sabréis perfectamente que vuestra donación, primeramente, Me está agradando a Mí, como Me agradó la donación de Mi Hijo y, segundo, que salvaréis a muchas almas que, de otra forma, no se podrían salvar si no es por vuestra ayuda y vuestra intercesión.

Posiblemente esto sonará raro para muchos de vosotros, que por vuestra pequeñez, Yo pueda salvar muchas almas. Ciertamente, sois pequeños, piedrecitas, sois una nada y vuestra nada se hace inmensa al entrar Yo en vosotros. Cuando un alma se niega a sí misma, entonces Yo puedo entrar en ella perfectamente, porque no se está oponiendo a nada, se está dejando habitar y Yo puedo actuar, libremente, a través de éstas almas donadas, que hacen un bien inmenso a la humanidad y al Universo entero.

Ése es el secreto de la donación, es Mí entrada total en vuestro ser. Vosotros gozáis inmensamente, el saber que Yo os estoy tomando, y que Yo voy a hacer, quizá, hasta grandes milagros a través de vosotros.

Vosotros os daréis perfectamente cuenta de todo esto, lo gozaréis. Vuestros hermanos os verán a vosotros y, gozaréis también esto, pero en vuestra donación ya también hay mucha humildad y, en ningún momento, vosotros os vais a quedar con el mérito para vosotros mismos porque, perfectamente sabréis que Soy Yo el que está trabajando a través vuestro. Satanás sabe que un alma donada le va a hacer mucho daño, pero vosotros teméis todavía a ésta donación, por el dolor u otras cosas, que os imagináis, os puedan suceder. No os gusta quedar nulificados ante vuestros hermanos, aunque esto no lo sabrán ellos. Cuando vosotros os nulificáis, vuestra nulificación es espiritual y solamente la sabré Yo, vuestro Dios.

Sed pues, Mis pequeños, almas que Me ayuden a salvar infinidad de hermanos vuestros y que también ayuden a la transformación, que vuestro Mundo y el Universo entero, deben tener ya.

Confiad plenamente en Mí, vuestro Dios, sabiendo que Yo os voy a dar regalos inmensos, inimaginables, porque sois Mis hijos, simplemente por eso, porque un padre ama inmensamente a los hijos y, como dicen las Escrituras, un padre no le va a dar a su hijo hambriento una víbora, le va a dar un pan, le va a dar alimento bueno. Yo Soy más que un padre bueno, Soy el Padre por excelencia, no debéis tener ninguna duda al respecto, vuestra duda Me ofende, Me duele. ¿Por qué Me tomáis como alguien perverso, alguien malo, o como el Dios del Antiguo Testamento, un Dios duro, vengador? ¡No!, Mis pequeños, Mi Hijo os mostró Mi Corazón, Mi Hijo os mostró Quién Soy y Él mismo lo dijo, “el que Me ve a Mí, ve al Padre”. Él fue donación, Amor por todos vosotros, fue el Cordero, no fue un lobo, ¿le teméis acaso a un cordero?

Venid pues, Mis pequeños, dejadMe ayudar a vuestros hermanos y dejadMe santificaros por vuestra donación, os aseguro que gozaréis inmensamente y eternamente lo que voy a hacer con vosotros,  por el regalo, de vuestro ser a Mi Voluntad.

Segundo Misterio. Habla Dios Padre.
Sobre: Llenaos de Mí, llenaos de Mi Amor, llenaos de las Enseñanzas de Mi Hijo, pero vividlas desde lo más profundo de vuestro ser, sed auténticos en el Amor y Yo haré el resto en vosotros.

Hijitos Míos, el cambio que debéis tener a vuestro alrededor, lo debéis procurar vosotros mismos. Como os he dicho, sois familia y debéis educar como en familia a todos aquellos que os rodean. Vuestros hijos aprendieron de vosotros desde pequeñitos, simplemente al veros. Vuestras acciones, vuestras palabras, todo lo que hacíais, ellos lo iban copiando. Quizá hicisteis cosas que no queríais que ellos tomaran, porque no era lo mejor de vosotros, pero la percepción de los niños pequeños es muy alta y también tomaron de vosotros cosas negativas, además de las positivas que vosotros les enseñasteis.

Tenéis hermanos, muchos hermanos a vuestro alrededor. ¿Cómo queréis que cambie vuestro entorno si vosotros mismos no estáis dando un buen ejemplo? Podríais decir que no sois pequeños para aprender, y no es así, vosotros siempre estáis aprendiendo, si no, haced la prueba y veréis cómo podéis transmitir cosas buenas todavía a vuestros hermanos, que son ya adultos.

El bien siempre es aceptado por un alma, porque todos debéis tender al bien y, además os agrada vivir en el bien, porque vivís en paz, en armonía. Cuando hay mal a vuestro alrededor, no os sentís a gusto, tenéis miedo. Imagináis muchas cosas negativas y eso os va limitando mucho, por eso, si queréis vivir como Yo quiero que vosotros viváis, debéis transmitir lo que Mi Hijo os dio, Él lo vio de Mí y vosotros lo veis de Él.

Tratad a vuestros semejantes como verdaderos hermanos que sois, ayudándoles en diferentes formas, según sus necesidades y así estaréis vosotros produciendo un cambio, el cambio que necesitáis. Recordad que al mal, solamente lo podréis atacar con el bien, al mal no se le puede atacar con otro mal, porque ése mal crece. Al mal, lo nulificáis con el bien, por eso os debéis llenar del bien que visteis a Mi Hijo hacer y, eso lo aprendéis en las Sagrada Escrituras.

No os pido que hagáis un cambio radical de un día para otro, empezad poco a poco, como cuando el bebé empieza a caminar, está aprendiendo a caminar. Vosotros vais a aprender a ser buenos, poco a poco. Cuando ya vayáis caminando con más seguridad, o sea, cuando ya vosotros os hayáis llenado de Mi bien, entonces será más fácil que lo enseñéis a vuestros hermanos, porque ya Mi Bien fluirá de vosotros como algo natural, no como algo preparado, artificial, que no viene de lo profundo de vuestro corazón. Mi Bien, que es el que os transformará, deberá salir sencillo, verdadero, de vuestro ser, no es aparatoso ni soberbio, Mi Bien, o sea Mi Amor, es sencillo y cualquier alma lo siente, se alimenta de él, lo busca, porque al momento que lo saborea, se queda prendado de él y, vosotros, seréis los que transmitiréis ése Amor, que hará que muchas almas luego lo busquen.

Así pues, Mis pequeños, llenaos de Mí, llenaos de Mi Amor, llenaos de las Enseñanzas de Mi Hijo, pero vividlas desde lo más profundo de vuestro ser, sed auténticos en el Amor y Yo haré el resto en vosotros. Mi Bien, como os dije, fluirá, sencillamente, verdaderamente, amablemente de vuestro ser, sin pretensiones, sin soberbias, será Mi Amor Verdadero, como Le visteis hacer a Mi Hijo, como Le visteis Vivir a Mi Hijo.

Vosotros lo gozaréis y vuestros hermanos aprenderán que sí se puede vivir en el Amor y que ellos también lo necesitan, para que se dé ése cambio que tanto necesitáis todos vosotros.

  Gracias, Mis pequeños.

Tercer Misterio. Habla Dios Padre.
Sobre: Aprended a VerMe, Mis pequeños, en todos los acontecimientos de vuestra existencia y de la existencia de vuestros hermanos, sabéis que nada sucede por casualidad.

Hijitos Míos, os acordáis de vuestra adolescencia, os acordáis cómo eráis inestables, ya no eráis niños, tampoco adultos. Ciertamente es un tiempo de inseguridad, aún a pesar de que hubierais sido bien guiados, hay una inestabilidad emocional, física, aún psicológica. ¡Cuántos, cuántos hermanos vuestros, viven así en una adolescencia espiritual y ahí permanecen, no crecen!, se mantienen ahí, no se estabilizan y, lo peor de todo, es que no producen cosas buenas, ni para su propio bien ni para sus hermanos.

Os pido, Mis pequeños, que oréis por éstas almas inestables, éstas almas que quizá no tuvieron unas bases espirituales buenas en su hogar, y quizá, hasta fueron muy castigadas, y eso causa mucha más inestabilidad emocional y crecen con muchas culpas y con muchos problemas que se van manifestando a lo largo de su vida.

Ciertamente, Mis pequeños, mucho de todo esto, se va dando en las familias porque no están cerca de Mí, porque no están aceptando Mis Leyes, Mis Enseñanzas, no viven Mi Amor.

¡Cuántas almas se desperdician porque sus padres no las supieron guiar ni apoyar ni darles lo que Yo os dejé en las Sagradas Escrituras! Se vive en el error, en el pecado, en la maldad.

El Amor lo cambia todo, el Amor transforma, el Amor sana, pero aún así, no sabéis vivir un Amor Verdadero, un Amor puro, un Amor que sea como lo que Yo quiero que viváis. Todo lo que podéis recibir vosotros, Mis pequeños, lo recibís a través de la oración, pero ya ni esto queréis hacer y os vais perdiendo de muchos regalo espirituales que podríais vosotros gozar a lo largo de vuestra existencia pero, solamente acudís a Mí, cuando ya no tenéis una salida a tantos problemas que se os vienen encima.

Debéis aprender, desde pequeñitos, a tratarMe, como tratáis a vuestros padres terrenos. Que Yo sea parte de vuestra familia, y que realmente Soy. A vosotros os he creado Yo, vuestro Dios y sois parte de Mi Familia, pero vosotros hacéis vuestra familia terrena y os olvidáis de tratar a vuestra Familia Celestial ¿Cuándo aprenderéis, Mis pequeños a incluirMe dentro de vuestra familia? Yo, que más Me lo merezco, puesto que Soy vuestro Creador, pero se os olvida tan rápido.

Estáis en el Mundo y preferís el Mundo, vivís en lo que veis y tocáis, pero no vivís en vuestra realidad espiritual, en la que Yo habito y que, además, os rodea. Aprended a VerMe, Mis pequeños, en todos los acontecimientos de vuestra existencia y de la existencia de vuestros hermanos, sabéis que nada sucede por casualidad, que todo lleva un “porqué”, pero si no vivís en la oración, si no vivís atentos a lo que Yo os quiera decir en los acontecimientos, os mantenéis como analfabetas, no sabéis leer a vuestro Dios en lo que os rodea. Yo Estoy en todo lo que tenéis, en todo lo que veis y aún en lo que no veis, pero tenéis que aprender a verMe y, eso, solamente podréis hacerlo, buscándoMe.

Cuando vosotros os interesáis por algo, estudiáis para conocer más de ello, ciertamente, os volvéis expertos y es cuando os dais cuenta que vuestros hermanos no saben ver y apreciar lo que vosotros ya estáis viendo, pero porque vosotros quisisteis aprender sobre ello y, así, es Conmigo también, Mis pequeños. Cuando vosotros aprendéis a encontrarMe en todos lo acontecimientos, porque hubo interés de vuestra parte por conocerMe y buscarMe, Yo Me dejo encontrar.

Daos por Mí, Mis pequeños y Yo Me daré por vosotros, Me dejaré encontrar para que Me gocéis y podáis transmitir ése gozo a vuestros hermanos.

Gracias, Mis pequeños.

Cuarto Misterio. Habla Dios Padre.
Sobre: No os pido mucho, abrid el Libro de la Vida, ¡el que os va a dar Vida ante Mis Ojos! Tomad unas cuantas Palabras, meditadlas, hacedlas vuestras. Al hacerlas vuestras, Me estaréis haciendo vuestro a Mí, vuestro Dios, porque son Mis Palabras. 

 
Hijitos Míos, la humanidad ha perdido el rumbo y hacia dónde debéis conduciros. A pesar de que se os ha guiado a través de todas las Enseñanzas de Mi Hijo, ¿cuántos, realmente, de vuestros hermanos abren las Sagradas Escrituras para aprender de Mi Sabiduría Divina?

Si lo hicierais todos vosotros, conviviríais unos con otros de una forma muy diferente a como convivís en estos momentos y, esto es porque no habéis aprendido de las Enseñanzas que Mi Libro Divino tiene.

El hombre, sigue siendo el mismo hombre de la antigüedad, no cambiáis, seguís cometiendo los mismos errores, porque no queréis mejoraros. Tenéis el Libro de la Sabiduría, ¡que os puede enseñar tanto! Ahí está reflejado el hombre, el actuar del hombre sus errores, pero también el cómo puede obtener sus logros, sus éxitos, cómo manejarse entre sus hermanos. Tenéis los Salmos, que alaban Mi Santo Nombre, Yo Me gozo y derramo bendiciones sobre aquellos que Me recuerdan y que ensalzan Mi Nombre.

¡Tenéis tanto qué aprender!, tenéis la Vida de Mi Hijo, prácticamente paso a paso, Sus Enseñanzas, Sus Consejos. No apreciáis los tesoros del Cielo.

Tenéis un Libro maravilloso, exquisito, Divino, que os puede dar tanto, que puede transformaros, que os puede llevar, desde el lodo y el estiércol, hacia una santidad inmensa y desperdiciáis todo esto, Mis pequeños. Preferís otras lecturas, que no os dejan nada bueno, que no os ayudan a crecer y, quizá, hasta os destruyan espiritualmente.

¡Cuánto desperdiciáis! ¡Cuánto dejáis de aprovechar! lo tenéis todo y lo hacéis a un lado. Os vuelvo a preguntar, ¿cuántos de vosotros sacáis provecho de las Sagradas Escrituras? ¿Cuántos de vosotros la abrís día a día, para aprender un poco, que os va a llevar a ser grandes ante Mis Ojos?

No os pido mucho, abrid el Libro de la Vida, ¡el que os va a dar Vida ante Mis Ojos! Tomad unas cuantas Palabras, meditadlas, hacedlas vuestras. Al hacerlas vuestras, Me estaréis haciendo vuestro a Mí, vuestro Dios, porque son Mis Palabras y Yo entraré en vuestro corazón, en vuestra mente en todo vuestro ser y os iré transformando para que seáis plenamente Míos.

Gracias, Mis pequeños.

Quinto Misterio. Habla Dios Padre.
Sobre: No sois jueces ni tenéis ésa capacidad, solamente Yo conozco vuestro interior, buscad vuestra santidad de vida y no solamente ganaréis vosotros, sino todos aquellos que os rodean.

Hijitos Míos, ciertamente, el poder de transformar todo, lo tengo Yo y vosotros podéis hacer uso de ése Poder transformador.

Vosotros, con vuestra oración, podéis lograr que un alma cambie. Si vosotros Me lo pedís de corazón, se puede transformar un alma, que está prácticamente destruida, llena de pecado y de maldad, a ser un alma buena, de provecho y, sobre todo, que se pueda salvar.

Cuando vuestra petición sale de lo profundo de vuestro corazón, todo lo podéis lograr, porque ésa petición de corazón, llega a Mi Corazón y Yo Me derramo sobre las almas necesitadas.

Muchos de vosotros, Mis hijos, pasáis por el mundo sin que os importe nada. Veis a vuestros hermanos necesitados y pasáis de largo. Así, como lo leísteis en las Sagradas Escrituras, pocos son los que se acercan a las almas necesitadas, pero porque tienen amor, quieren ayudar, quieren que sus hermanos cambien o mejoren de vida, o que se les trate dignamente.

Por otro lado, ciertamente, que hay hermanos vuestros, que solamente se aprovechan de la bondad, de vuestra bondad, de vuestros sentimientos. No quieren trabajar, no quieren hacer cosas de provecho, a éstos debéis enseñarles a que se deben ganar el pan, como vosotros mismos lucháis. De cualquier manera, Mis pequeños, siempre que salga algo bueno de vuestro corazón hacia vuestros hermanos, aunque haya malas intenciones de parte de ellos, vuestra acción ya contó para vuestra santificación y para un mejor lugar en el Reino de los Cielos.

Dad siempre el mejor ejemplo que podáis, porque cerca de éstas almas aprovechadas y malas, siempre habrá un alma buena que aprenderá de vosotros. Vosotros, tratad de no juzgar a aquellos que se acercan a pedir un bien, debéis dejar siempre ejemplo, como Mi Hijo lo dejó entre vosotros, y así vosotros recibiréis Mis  Bendiciones. El que actuó mal, recibirá su castigo, pero Yo Soy el que puede premiar o castigar, no vosotros. Entendedlo muy bien, Mis pequeños, porque no sois jueces ni tenéis ésa capacidad, solamente Yo conozco vuestro interior, buscad vuestra santidad de vida y no solamente ganaréis vosotros, sino todos aquellos que os rodean, porque les enseñaréis, con vuestro ejemplo, y ellos aprenderán de un alma que es verdadera, que no tiene revés, que es auténtica, como Mi Hijo lo Es.

Gracias, Mis pequeños.

miércoles, 12 de febrero de 2014

PROTECCIONES, PRECAUCIONES Y EXHORTACIONES II: 9) NO ACALLEIS LOS GRITOS ... 12 DE FEBRERO DE 2014

9) ¡NO ACALLÉIS LOS GRITOS DE VUESTRAS ALMITAS
… MÁS BIEN ESCUCHADLOS Y VOLVED A MÍ, VUESTRO ÚNICO SALVADOR!
http://tambienestuya.com/?p=2356

Michelangelo_drunken_Noah

Cariño Mío:


Mi Señor,


El Dolor de no tener a quién dar, “no hay quien lo reciba”, decías tu, Pequeñita; y si eso era en unos poquitos poemas, unas fotografías de arte, algunas creaciones de tus manitas; ¡IMAGINAS EL SANTO DOLOR DEL CIELO, DE MI MADRE SANTÍSIMA QUE ES EL AMOR MISMO Y AÑORAMOS DAROSLO, REGALAROSLO, DONAROSLO Y NO LO QUERÉIS. ¡NO HAY QUIEN LO RECIBA! Y en cambio os peleáis por los malos frutos del Maligno como si fuesen tesoros del Cielo y no son más que espejismos y sois capaces de matar o morir por ellos. ¿Pueden ver,  aunque sea así, tantito, lo que es no tener quién lo reciba teniendo tanto para daros, Amados Niños Míos, Nuestros?

Toda la Gloria está a vuestro alcance y es tan poco lo que El Cielo os pide: Que no es más de lo que ha pedido a todos los hombres de todos los tiempos, y esto con Mi Infinita Misericordia Amorosa sobre vosotros porque sabeMos la tiniebla en la que vivís!!! ¿Y se os hace DEMASIADO no pecar? Y no creéis y preferís hacer oídos sordos y ojos ciegos y os creéis mejores que vuestros predecesores y los ancestros.

¿Creéis que Mi Justicia aplicaba a las generaciones todas, excepto a la vuestra?

¿Dónde He Dejado Yo, Dios Mismo, testimonio que apoye vuestras falsas creencias?

¿O como podéis por un solo instante creer que Yo Me podría contradecir a Mí Mismo?, Si no Soy Hombre como vosotros para dudar y cambiar; sino Soy El Hombre-Dios que Amo, como vosotros podéis amar, pero Mi Corazón Sacratísimo no es traicionero como el vuestro.

¡Así que sabed que estáis en una fantasía, cuando creéis que podéis hacer lo que os plazca y aún así sed salvos! Os lo dice Mi Santa Iglesia, os los dicen Mis Sacerdotes y Ministros, os lo dice Mi Fiel y valeroso Papa Francisco: Habéis de decidir a qué Reino servís y cargar con las consecuencias de vuestras decisiones; porque sois muy adultos para pecar, pero como críos no queréis las consecuencias de vuestro pecado ¿dónde, cómo creéis que esto es posible?

El tiempo que tenéis es muy corto ya para cambiar y vuestra conciencia, si no estáis en Santa Paz con vuestro Amable Creador, seguramente no os deja en paz, así que no busquéis cómo acallarla* (Ponlo, Cariño)

NO ACALLÉIS LOS GRITOS DE VUESTRAS ALMITAS, MÁS BIEN ESCUCHADLOS Y VOLVED A MÍ, VUESTRO ÚNICO SALVADOR.

¿Lo tenéis claro, Mis Niños?

Os Amo,

Vuestro Eterno Pastor de Almas,

Jesucristo, REY.

(*) Sé que Mi Santísimo Señor se refiere a todo aquello con lo que contamos en este siglo para acallar la conciencia: alcohol, drogas, incluso medicamentos psiquiátricos (en especial los ansiolíticos, somníferos y antidepresivos) si se usan para silenciar los gritos del alma clamando por su salvación. 
 
 (Enero 20)
vitrales Medalla milagrosa


PROTECCIONES, PRECAUCIONES Y EXHORTACIONES II
 (DURANTE ESTA BATALLA FINAL QUE SE APROXIMA)

Año Del Señor 2014
Y María Del Getsemaní