"En todo dad gracias, pues esto es lo que Dios en Cristo Jesus quiere de vosotros. No extingais el Espiritu; no desprecies las profecias; examinadlo todo y quedados con lo bueno." 1 TESALONISENCES 5: 18-21

El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca lo bueno, y el malo, del malo saca lo malo. Porque de lo que rebosa el corazón habla su boca." San Lucas 6:45

QUE LA PRECIOSA SANGRE QUE BROTA DE LA SAGRADA CABEZA DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, TEMPLO DE LA DIVINA SABIDURIA, TABERNACULO DEL DIVINO CONOCIMIENTO Y LUZ DEL CIELO Y DE LA TIERRA NOS CUBRA AHORA Y SIEMPRE. AMEN+++

“OH JESUS, CUBREME CON TU INFINITA SANGRE PRECIOSA CADA INSTANTE DE MI VIDA. AMEN"


"Ora y espera; no te inquietes. La inquietud no conduce a nada. Dios es misericordioso y

escuchará tu oración. Padre Pio"


lunes, 21 de noviembre de 2016

EVANGELIO DEL DIA Y COMENTARIO. 21 DE JULIO DE 2016

Del Santo Evangelio según San Lucas 21,1-4.
www.evangeliodeldia.org

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Levantando los ojos, Jesús vio a unos ricos que ponían sus ofrendas en el tesoro del Templo.
Vio también a una viuda de condición muy humilde, que ponía dos pequeñas monedas de cobre,
y dijo: "Les aseguro que esta pobre viuda ha dado más que nadie.
Porque todos los demás dieron como ofrenda algo de lo que les sobraba, pero ella, de su indigencia, dio todo lo que tenía para vivir."
Leer el comentario del Evangelio por
Beato Carlos de Foucauld (1858-1916), ermitaño y misionero en el Sahara
Meditaciones sobre el Evangelio, 263


«Todos los demás han echado de lo que les sobra, pero ella... ha echado todo lo que tenía para vivir»
      No despreciemos a los pobres, los pequeños...; no son tan sólo nuestros hermanos en Dios, sino que son los que más perfectamente imitan  a Jesús en su vida exterior. Nos representan perfectamente a Jesús, el Obrero de Nazaret. Son los primeros entre los elegidos, los primeros que fueron llamados a acudir a la cuna de Jesús. Fueron la compañía habitual de Jesús desde su nacimiento hasta su muerte; pertenecían a esta clase María y José y los apóstoles... Lejos de menospreciarlos, honrémosles, honremos en ellos las imágenes de Jesús y de sus padres santos; en lugar de desdeñarlos, admirémoslos... Imitémoslos y, puesto que vemos que su condición es la mejor, es la que ha escogido Jesús para sí mismo, para los suyos, la que ha sido llamada la primera a ir a su cuna, la que mostró en actos y palabras..., abracémosla... Seamos obreros pobres como él, como María, José, los apóstoles, los pastores, y si algún día nos llama al apostolado, permanezcamos en esta condición de vida, tan pobres como él mismo quiso serlo, tan pobres como lo fue siempre san Pablo, «su fiel imitador» (cf 1C 11,1).

      No dejemos jamás de ser pobres en todo, hermanos de los pobres, compañeros de los pobres, seamos, como Jesús, los más pobres de entre los pobres, y como él, amemos a los pobres y vivamos rodeados de ellos

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