"En todo dad gracias, pues esto es lo que Dios en Cristo Jesus quiere de vosotros. No extingais el Espiritu; no desprecies las profecias; examinadlo todo y quedados con lo bueno." 1 TESALONISENCES 5: 18-21

El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca lo bueno, y el malo, del malo saca lo malo. Porque de lo que rebosa el corazón habla su boca." San Lucas 6:45

QUE LA PRECIOSA SANGRE QUE BROTA DE LA SAGRADA CABEZA DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, TEMPLO DE LA DIVINA SABIDURIA, TABERNACULO DEL DIVINO CONOCIMIENTO Y LUZ DEL CIELO Y DE LA TIERRA NOS CUBRA AHORA Y SIEMPRE. AMEN+++

“OH JESUS, CUBREME CON TU INFINITA SANGRE PRECIOSA CADA INSTANTE DE MI VIDA. AMEN"


"Ora y espera; no te inquietes. La inquietud no conduce a nada. Dios es misericordioso y

escuchará tu oración. Padre Pio"


martes, 6 de octubre de 2015

DIOS PADRE SE MANIFIESTA: AUNQUE SE LES HABLE, NO OIRA, AUQUE TENGAN A LA VISTA... 24 DE SEPTIEMBRE DE 2015

AUNQUE SE LES HABLE, NO OIRAN, AUNQUE  TENGAN A LA VISTA SU SALVACION, NO LA QUERRAN VER. 
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24 DE SEPTIEMBRE DE 2015
 
Mensaje de Dios Padre, Nuestro Señor Jesucristo y la Santísima Virgen María a J. V.
 
Primer Misterio. Habla Nuestro Señor Jesucristo.
Sobre: Soy vuestro Dios, cuando conozcáis Mi Amor, entenderéis cuánto dolor Me causa el hombre en Mi Sensibilidad Divina, los perdonaré, siempre y cuando vengan arrepentidos a Mí, pero, ¡ay!, de aquellos que permanezcan en sus burlas, en sus traiciones, porque para ellos sí Seré un Juez Severo.
Hijitos Míos, cuando Evangelicé a vuestros hermanos de aquél tiempo, y hablando con Mis apóstoles, Yo les dije que la Iglesia se mantendría viva hasta el fin del Mundo, que, ciertamente satanás la iba a estar atacando, desde que fuera creada, hasta el fin del Mundo.
 
Yo puse los cimientos para su creación, satanás, al ver la obra tan grande que hice y, especialmente, por haberMe quedado con vosotros en la Sagrada Eucaristía, desde ese momento empezó a atacar.
 
Ciertamente, a lo largo de estos 2000 años, ha tenido altibajos la vitalidad de Mi Iglesia, pero sigue viva. Estos son tiempos de una gran lucha espiritual y vosotros, los escogidos, los que estáis viendo este ataque, porque Mi Santo Espíritu, que Vive en vosotros, os está dando a conocer estos ataques, veis cómo satanás sigue destruyendo o queriendo destruir Mi Obra. Destruye la santidad de los sacerdotes, de las religiosas, destruye el deseo grande, con el que muchos sacerdotes empezaron su ministerio, pero luego se desviaron por las cosas del Mundo, destruye su espiritualidad, arrancándoles del corazón Mi Presencia, Mi Nombre, Mi Amor.
 
Destruye los Sacramentos, burlándose muchas veces de ellos y, así seguirá, Mis pequeños, tratando de destruir el mayor Tesoro que tenéis en las Tierra, un Tesoro que tenéis al alcance de vuestra mano, que ya no se aprecia como debiera apreciarse y no se le saca el valor, que se le pudiera sacar, hasta para santificaros.
 
Muchos traidores han habido dentro de la Iglesia y seguirán habiendo, estos son tiempos de la gran traición y lo estáis viendo, Mis pequeños, cómo Mis Palabras son tergiversadas, cómo a Mi Hija se Le hace a un lado, cómo a la Sagrada Eucaristía se le toma en forma sacrílega, o burlas dentro del mismo ministerio sacerdotal, contra lo que es Santo.
 
Mis pequeños, los que estáis Conmigo, llorad Conmigo todo este dolor que Me causan Mis ministros o aquellos que entraron con ése deseo de ser Mis sacerdotes o religiosas, y que Me han traicionado; aquellos Judas que están dentro de Mi Iglesia y que Me causan tanto dolor. Llorad Conmigo, el dolor que Me causan ésas familias que no quieren saber ya nada de Mí, que se han vuelto del Mundo o simplemente, prefieren creer más en Mi enemigo, y hasta lo adoran, creándole santuarios satánicos.
 
¡Cuánto dolor Me causa esta generación! Llorad Conmigo, lo que el hombre le está causando a su Dios. Yo, vuestro Salvador, Hijo del Padre, vine a salvaros, os vine a dar la Vida del Cielo y el hombre la ha despreciado.
 
Os amo, a pesar de vuestros errores, pero al momento de la Justicia, Seré duro con aquellos que tanto dolor Me han causado pero, que sobre todo, saben que Me están causando ése dolor y se mantienen ahí. Hay otros que Me causan dolor, pero porque han sido engañados, todavía ellos, con vuestra oración, pueden alcanzar salvación.
 
Orad, Mis pequeños, manteneos Conmigo, acompañadMe en ésos momentos en el Huerto, en el que lloré por todos vosotros, pero, principalmente por aquellos que han dañado Mi Corazón, lo están dañando y que todavía lo dañarán.
 
Soy vuestro Dios, cuando conozcáis Mi Amor, entenderéis cuánto dolor Me causa el hombre en Mi Sensibilidad Divina, los perdonaré, siempre y cuando vengan arrepentidos a Mí, pero, ¡ay!, de aquellos que permanezcan en sus burlas, en sus traiciones, porque para ellos sí Seré un Juez Severo.
 
DadMe alegría, Mis pequeños, ofrecedMe cosas bellas para olvidar el dolor que Me causan vuestros hermanos, porque es un dolor muy profundo y agudo.
Gracias, Mis pequeños.
 
Segundo Misterio. Habla la Santísima Virgen María.
Sobre: Despreciasteis al Amor, se le dejará actuar al que vosotros habéis escogido y ahora, en vida propia y en dolor propio, sentiréis y viviréis lo que hace aquél al que vosotros habéis seguido y habéis escogido.
Hijitos Míos, Soy vuestra Madre, la Siempre Virgen María. Estoy aquí, junto a la cuna de Mi Bebé, de Mi Dios, de Mi Señor, de Mi Creador. Lo veo, gozo en ver Su Pequeñez, Su Divinidad, Su Grandeza, Su Hermosura. ¡Cuánto Amor siento por Mi Dios!, pero, a la vez, sabiendo Quien Es y Mi Misión, medito mucho sobre ello.
 
Me gozo, porque, ciertamente, es un gozo infinito el tener a Mi Dios junto a Mí, pero más por haberLo tenido en Mi Vientre nueve meses. Desde Pequeña, Yo intuía Mi Misión, San Gabriel, el Arcángel, Me vino a confirmar lo que Yo ya intuía, sabía Yo de esta Misión tan grande. Soy la Esclava del Señor y, de esta Pequeñez, Me elevó Mi Señor a una grandeza espiritual inmensa, Ser la Madre del Salvador.
 
Mi prima Santa Isabel, cuando Me presento ante ella, ella misma, también, por obra del Espíritu Santo, se da cuenta de esta grandeza. Ciertamente sabía Yo la Misión tan grande que se Me estaba dando.
 
Veo a Mi Pequeño, crecerá, es Mi Dios. Lo adoro, Lo cuido, Lo gozo, pero Lo tengo que ofrecer al Padre por la salvación de todos vosotros. Es el Dolor grande, que se Me anunció al llevarLo al Templo, que una espada atravesaría Mi Corazón.
 
Veo Su Pequeñez y Su grandiosidad a la vez, veo todas las cosas grandes que va a hacer por todos vosotros y el cambio que va a producir en la Tierra y en el Universo entero, pero, también, Me duele lo que van a hacer con Él. La gente malvada que Lo va a rodear, que en vez de alegrarse al saber que el Mesías ya está junto a ellos en la Tierra, que con Él se cumplen las Escrituras, que el pueblo de Israel debiera gozarse de tener al Mesías esperado, en vez de alegrarse, será despreciado por la mayoría del pueblo.
 
¡Cómo es el hombre!, tan cruel, tan malvado, teniendo a su Salvador, a su Mesías, a su Dios que los liberaría de las garras de satanás, prefieren darLe la espalda, traicionarLe y mantenerse con satanás, en lugar de encumbrar a su Dios, que ya está con ellos y gozarse ante la humanidad entera, de que entre ellos ya estaba el Salvador, el Mesías, el Redentor, Dios con los hombres.
 
Veis ahora, en vuestro Mundo, cómo, aparentemente, poco sirvió la venida de Mi Hijo a la Tierra. Para muchos, no sirvió y prefieren seguir a satanás antes que a Mi Hijo. Os falta Fe, os falta mucho amor, Mis pequeños, para agradecerLe a Nuestro Dios, Padre y Señor de todas las cosas, el haber mandado a Su Hijo, a Mi Pequeño Hijo, a Mi Dios y Salvador, a salvaros, a enseñaros a ser santos, a enseñaros cómo obtener el Reino de los Cielos de una forma sencilla y al alcance de todos, que es el de amaros los unos a los otros.
 
¡Cuánto dolor tengo en Mi Corazón, al ver cómo se Le hace a un lado, se Le desprecia!, como si fuera un criminal, alguien que os hubiera hecho mucho daño.
 
Indultaron a un asesino, que, ciertamente, se merecía la cruz y crucificaron a Aquél que tanto os ama, a vuestro Dios, a vuestro Salvador, a Aquél que solamente produjo Amor entre los hombres. Os enseñó a amaros los unos a los otros, os enseñó a crecer en Sabiduría Divina, os protegió del enemigo del Universo, de satanás, y ahora, preferís estar con el enemigo, que os esclaviza, que os hace sufrir tanto, en vez de tener a este Pequeño Bebé, vuestro Dios, Mi Pequeño, como vuestro camino, como vuestra meta.
 
¡Cuánto error tenéis en vuestra mente y en vuestro corazón y no buscáis la Verdad!, simplemente, aceptáis a aquellos que hablan mal de Mi Pequeño Hijo, cuando Él, solamente os enseñó Sabiduría Divina, que estaba totalmente fuera del alcance del hombre, hasta que Él llegó. Llegó como Maestro de todos, Humilde y Sencillo, viviendo lo que Él enseñaba y, aun así, se Le despreció y Lo seguís despreciando.
 
Él Es todo Amor, pero hay un límite también en el Amor, se os ha dicho que estáis ya en tiempo de Justicia Divina. Despreciasteis al Amor, se le dejará actuar al que vosotros habéis escogido y ahora, en vida propia y en dolor propio, sentiréis y viviréis lo que hace aquél al que vosotros habéis seguido y habéis escogido, porque despreciasteis a este Pequeño Bebé que os ama más que a Él Mismo, que se vino a dar en totalidad por vosotros, para que el maligno no os destruyera ni os siguiera atormentando, como os venía atormentando por tanto tiempo.
 
No quisisteis vivir en la Luz que os trajo Él, buscasteis las tinieblas y ellas os cubrirán. Cuando las tinieblas lleguen a todos vosotros, recordaréis las Palabras de Mi Hijo y las que os estoy diciendo. Ciertamente, aquellos que han perseverado en la Luz, la Luz de Mi Hijo, la Luz del Cielo os cubrirá y os protegerá, pero, las tinieblas, caerán sobre aquellos que las buscaron durante su vida y no se quisieron arrepentir.
 
Nuestro Dios y Señor es Justo y ahora viviréis Su Justicia, arrepentíos, Mis pequeños, arrepentíos porque satanás no tiene corazón, sufriréis inmensamente, os acordaréis de los Dolores de Mi Hijo en el Huerto, los Dolores que Él padeció por vuestra salvación, por vuestra redención y para que volviera el Amor a toda la Tierra.
 
Llorad pues vuestros pecados, llorad por los Dolores que Mi Hijo padeció por vosotros sin merecerlo, se dio por Amor por cada uno de vosotros, arrepentíos, ahora que todavía es tiempo.
Gracias, Mis pequeños.
 
Tercer Misterio. Habla la Santísima Virgen María.
Sobre: Estoy aquí entre vosotros para salvaros, pero no les interesa, se han vuelto como autómatas, hacen lo mismo todos los días, pero sin la Presencia de Mi Hijo ni buscando su salvación.
(Lenguas…) Hijitos Míos, ciertas serán las Palabras de Mi Hijo. Aquellos que no van a regresar a Él, aunque se les hable, no oirán, aunque tengan a la vista su salvación, no la querrán ver.
 
Veme, cómo estoy ante los hombres. Me presento ante los hombres, Yo, vuestra Madre, y siguen corriendo, como si no existiera. Ciertamente, son Mis tiempos, tiempos que Me ha concedido el Padre para buscar a Mis hijos, para hacerles ver su error, pero ¡ve, hijo!, estoy ante ellos y siguen corriendo, no Me quieren ver, ve cómo estoy arriba de ellos y no Me quieren ver.
 
A esto os ha llevado satanás, a no ver, a no escuchar, a no interesarse por las cosas del Cielo. Hacen sus vidas a su antojo, viven como en la selva, cada quien actúa por instinto, sin buscar virtudes y amor para con el hermano.
 
Estoy aquí entre vosotros para salvaros, pero no les interesa, se han vuelto como autómatas, hacen lo mismo todos los días, pero sin la Presencia de Mi Hijo ni buscando su salvación. Vivir por vivir, gozar por gozar, no ponerse limitaciones de ninguna especie y evitar todo aquello que os quite el gozo.
 
El hombre, por el Pecado Original, tiene muchos errores, la carne tiene una caída natural hacia el pecado y vuestra salvación depende, precisamente, de la lucha entre el Bien y el mal, que esa nunca se va a apartar de vosotros.
 
Nunca podréis escoger solamente aquello que os traiga placer o alegría porque el mal siempre estará presente en el momento o poco después de vuestros actos, porque satanás es así, aún a pesar de que os lleva hacia el pecado, hacia placeres indebidos, en donde creéis que habéis gozado, y que no os causa ninguna preocupación el haber causado un mal al prójimo con el que gozasteis, rápidamente os llevará a algún fracaso en la relación con los que os rodean o con el mundo entero, y va a evidenciar vuestro mal actuar, porque así traiciona satanás. ¿Cuándo os vais a dar cuenta, Mis pequeños, de que satanás os odia?, porque fuisteis creados en el Amor de Nuestro Padre Dios, porque os ama, porque os quiere de regreso a vuestra Casa Celestial y además os tiene envidia, porque Nuestro Dios derrama todas Sus Riquezas Espirituales y aún materiales sobre vosotros pero, tontamente, vosotros, desprecias Sus regalos.
 
Satanás ya no puede recibir esos regalos, porque se puso en contra de los Designios Divinos, se puso en contra del Amor y él no puede regresar al Reino de los Cielos, vosotros sí, pero, tontamente vosotros mismos sois los que no queréis aceptar, seguir y vivir lo que vuestro Creador, lo que vuestro Redentor, os ha dado para vuestra salvación y para un goce eterno, después de haber llevado una misión de Amor en la Tierra. Eso es a lo que más envidia os tiene satanás, que podéis amar, él ya no puede amar, todo lo creado tiene un Sello de Amor y él está fuera de ése Sello.
 
Vosotros podéis regresar al Reino de los Cielos y gozar eternamente con Nuestro Dios y Señor, él conoció el Amor y nunca más lo va a poder tener, es la gran envidia que os tiene y, por esa envidia os ataca tanto, os quiere destruir y, aunque os consienta aquí, en la Tierra, dándoos lo que vosotros, tontamente queréis, en un libertinaje sin escrúpulos, os hace caer en ello, en esa trampa de la que muchas veces, ya no saldréis y os condenaréis eternamente, y él se alegrará, inmensamente, de haber impedido que vuestra alma regresara al Reino del Amor. Sois muy tontos, Mis pequeños.
 
Podéis vosotros regresar al Reino de los Cielos, al Reino del Amor, viviendo como Mi Hijo os Enseñó y es produciendo amor. Sí, ciertamente, como os dije, el cuerpo, la carne, tiene una caída natural hacia el pecado, el alma también tiene una caída natural hacia el amor, depende de vosotros, a qué vais a escuchar y a seguir, ¿las inclinaciones de la carne o las inclinaciones de vuestra alma? Es vuestra libertad, vosotros escogéis, estáis llamados para amar y ser amados eternamente, pero vosotros escogéis.
Gracias, Mis pequeños.
 
Cuarto Misterio. Habla Nuestro Señor Jesucristo.
Sobre: Recordad, Mis pequeños, que de un mal que satanás os cause o que venga a vuestra vida, Yo, de ahí, sacaré un bien para vuestro crecimiento espiritual y para vuestra salvación eterna, nada de lo que llegue a vuestra vida, sucede por casualidad.
Hijitos Míos, el valor del ayuno es inmenso, Yo ayuné antes de empezar Mi Vida Pública. El ayuno os hace crecer espiritualmente, os hace ver la realidad del alma, os concede dones especiales, porque vuestra fuerza espiritual crece.
 
Estáis llamados, Mis pequeños, a hacer grandes cosas para el Reino de los Cielos. Si vosotros vais a luchar contra satanás y sus secuaces, y él ya concedió a sus secuaces, hermanos como vosotros, poderes para destruiros, para causaros mucho daño, Yo os protejo y también concedo dones especiales, para la lucha espiritual, a los que he escogido para ello. Yo nunca abandono a Mis pequeños, especialmente a aquellos que Me buscan, que quieren estar Conmigo, que no pueden estar sin Mí.
 
La lucha que ya estáis viviendo y que cada vez será más fuerte, no os debe preocupar, especialmente a los que estáis Conmigo, que, de hecho, ya lo sabéis porque os lo he dicho varias veces, que Yo estaré en vosotros y que Yo pelearé por vosotros con Mis Capacidades Divinas, pero hay cientos, miles, millones de hermanos vuestros que no están preparados para la lucha espiritual y serán vencidos fácilmente por satanás.
 
Bien podríais preguntaros vosotros, los que estáis Conmigo y Me seguís, por qué conocéis todas estas cosas y miles y millones de hermanos vuestros, no; y Yo os respondo: porque sois Míos, porque así como Martha y María, María escogió la mejor parte, vosotros, igual que todos los demás hermanos vuestros, han tenido la opción de vivir en el Bien o vivir en el mal. Los que han escogido el mal, ya tienen a su dueño, porque Yo no puedo estar en donde el mal se produce. Si Yo Soy Todo Bien, si Soy Todo Amor, si Soy Creación y Vida, Yo no puedo habitar en el mismo lugar en donde el mal habita, por eso habito en vuestros corazones, en todos vosotros, los que Me habéis escogido y que, aunque, ciertamente, tenéis altibajos espirituales, os mantenéis en el Bien y, al manteneros en el Bien, tratando de vivir en la oración, creciendo con el ayuno, Yo os regalo con Mis dones y con capacidades espirituales muy grandes, como para que os podáis defender vosotros y podáis defender a los vuestros contra los ataques de satanás. Ya por el hecho de que vosotros Me améis, y os hayáis llenado de Mi Amor, difícilmente os vencerá satanás, porque él no puedo contra Mi Amor y contra aquellos que viven y transmiten Mi Amor.
 
Sois fuertes, porque amáis, pero recordad que el ayunar os va a llevar a un crecimiento muy grande. Estos tiempos serán tiempos de penuria, en donde aquellos que, libremente, no ayunaron, anteriormente, lo harán en estos tiempos difíciles y porque os amo y va a ser un ayuno causado en la penuria, aun así, os va a redituar muchas Gracias y Bendiciones que salvarán a muchos que se pudieron haber perdido. El ayuno, aún forzado, hará reflexionar a las almas y volverán a Mí.
 
Recordad, Mis pequeños, que de un mal que satanás os cause o que venga a vuestra vida, Yo, de ahí, sacaré un bien para vuestro crecimiento espiritual y para vuestra salvación eterna, nada de lo que llegue a vuestra vida, sucede por casualidad y, si Yo ayuné para poder luchar contra satanás y contra los hombres ya satanizados que Me iban a estar atacando continuamente en Mi Misión espiritual, también vosotros ayunaréis, aún en forma forzada, pero para vuestro bien.
 
OfrecedMe vuestras molestias, vuestros dolores, vuestras penurias, porque antes de vosotros, Yo padecí todo eso y más por vosotros, por amor, por vuestra salvación, ofrecedMe vuestras penurias para darMe alegrías, porque Yo sufrí, y mucho, para vuestra salvación.
Gracias, Mis pequeños.
 
Quinto Misterio. Habla Nuestro Señor Jesucristo.
Sobre: Tenéis Mis Verdades en las Sagradas Escrituras, si os estáis dejando influir por aquel que os está traicionando y enseñando sutilmente mentiras y os está llevando a despreciar lo Mío, es porque no os ha importado gran cosa el crecer espiritualmente y fácilmente estáis cayendo en el error.
Hijitos Míos, durante Mi Vida Pública, os previne de muchas cosas y entre ellas, os hablé de falsos mesías, del anticristo.
 
¿Quién es un anticristo? Aquél que se opone a Mis Palabras y a Mis Obras. Se puede tener un anticristo entre los que os rodean, que están en contra de lo que Yo os dejé. Pero hay uno que os enseñará falsedades y al que seguirán por conveniencia.
 
Mis pequeños, os he dicho todas estas cosas desde antiguo, para que, con Sabiduría Santa, vosotros discernierais quién os está atacando espiritualmente.
 
Vuestra vida se desarrolla principalmente en el ámbito de lo espiritual, ciertamente vivís en el Mundo y tenéis contacto corpóreo con vuestros hermanos, pero vuestra vida eterna, es  espiritual.
 
Satanás quiere destruir vuestra alma, ciertamente, utiliza vuestro cuerpo para ir destruyendo los valores del alma y lo sabe perfectamente, porque, como os expliqué antes, vuestra carne, tiene una caída natural hacia el pecado y puede ser instrumento de Bien si vuestra alma lo controla o puede ser un instrumento de mal si vuestra alma no está crecida en la Virtud.
 
Todo aquél que se oponga a Mis Enseñanzas, que va en contra Mía y no Me está dejando Vivir en él, que transmite errores y trasmite maldad, ése es un anticristo.
 
A lo largo de vuestra vida, habréis conocido personas que, aparentemente, viven en el Bien, aparentan bondad, pero, al final, de alguna forma, os traicionan y os hacen caer en el error. Fueron supuestas amistades, aparentes amistades que tuvisteis a lo largo de vuestra vida y que os dejaron malos recuerdos, porque padecisteis, porque creísteis en ellos. Quizá, eso, nada más os afectó en algo no tan trascendental, como el verdadero anticristo os pueda afectar, porque al apartaros de las Verdades de la Fe y llevaros al error, con engaños, con sutilezas, os puede apartar de Mí y os puede llevar a la condenación eterna.
 
Los que estáis Conmigo, sois los Cristos de este tiempo, os he dicho ya, y estáis produciendo amor. Vuestras palabras son de Verdad, vuestras palabras dejan Luz y salvación en las almas con las que vosotros actuáis, pero aquél que os quiere destruir con sus sutilezas, con sus mentiras y engaños sutiles, en él vive satanás, por eso es un anticristo, porque Yo no Vivo en él, porque enseña falsedades, porque os quiere destruir espiritualmente y, quizá, hasta físicamente.
 
Tenéis Mis Verdades en las Sagradas Escrituras, si os estáis dejando influir por aquel que os está traicionando y enseñando sutilmente mentiras y os está llevando a despreciar lo Mío, es porque no os ha importado gran cosa el crecer espiritualmente y fácilmente estáis cayendo en el error.
 
Aquel que se educa a través de los libros, que busca un crecimiento intelectual, ciertamente va a estar por sobre muchos, porque le interesó instruirse, buscó a través del estudio el crecer para ser mejor.
 
En el ámbito de lo espiritual, muchos serán engañados por el que será el anticristo, que de hecho, ya está entre vosotros, porque poco os importó llenaros de Mis Verdades, de buscar Mis Palabras, Mis Enseñanzas de Vida, Mis Enseñanzas de Amor. Si poco os importó vivir en Mí, para Mí, llenaros de Sabiduría Divina, vosotros mismos fuisteis los autores de vuestra destrucción.
 
No previsteis vuestro futuro, vuestro futuro espiritual, no os protegisteis con el escudo de la Verdad que os iba a dar la Sabiduría que teníais todos al alcance de vuestra mano.
 
Si en el ámbito humano no conseguís un trabajo digno, un trabajo bueno, por la competencia de los que mejor se preparan, sucede lo mismo en el ámbito de lo espiritual, si no os protegisteis, si no crecisteis espiritualmente, a través de Mis Enseñanzas, de la oración, del crecimiento espiritual, fácilmente caeréis ante las mentiras del que es el anticristo y por él, podréis no tener parte Conmigo en el Paraíso.
Gracias, Mis pequeños.
 

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