"En todo dad gracias, pues esto es lo que Dios en Cristo Jesus quiere de vosotros. No extingais el Espiritu; no desprecies las profecias; examinadlo todo y quedados con lo bueno." 1 TESALONISENCES 5: 18-21

El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca lo bueno, y el malo, del malo saca lo malo. Porque de lo que rebosa el corazón habla su boca." San Lucas 6:45

QUE LA PRECIOSA SANGRE QUE BROTA DE LA SAGRADA CABEZA DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, TEMPLO DE LA DIVINA SABIDURIA, TABERNACULO DEL DIVINO CONOCIMIENTO Y LUZ DEL CIELO Y DE LA TIERRA NOS CUBRA AHORA Y SIEMPRE. AMEN+++

“OH JESUS, CUBREME CON TU INFINITA SANGRE PRECIOSA CADA INSTANTE DE MI VIDA. AMEN"


"Ora y espera; no te inquietes. La inquietud no conduce a nada. Dios es misericordioso y

escuchará tu oración. Padre Pio"


miércoles, 9 de marzo de 2016

DIOS PADRE SE MANIFIESTA: MUCHA CONFUSION HABRA A VUESTRO ALREDEDOR, ESCUCHAD A MI SANTO.. 16 DE FEBRERO DE 2016

MUCHA CONFUSION HABRA A VUESTRO ALREDEDOR, ESCUCHAD A MI SANTO ESPIRITU.
16 de Febrero de 2016
Mensaje de Dios Padre, Nuestro Señor Jesucristo y Dios Espíritu Santo a J. V.
Ofrecimiento. Habla Dios Padre.
Sobre: Solos, no vais a poder luchar contra las fuerzas de satanás, que, prácticamente, están liberadas, vosotros las liberasteis al darle la espalda a todo lo que Yo os he dado y, especialmente, a lo que Mi Hijo os vino a dar.
(Lenguas…) Hijitos Míos, es muy grande Mi Amor por todos vosotros, amo a los buenos y a los malos, porque sois Mi Creación. Yo no Me puedo negar a Mí Mismo, porque Yo os he creado en el Amor y, lo que sale de Mí, ha sido de Mi Fuente de Amor, vuestro libre albedrío es el que busca quedarse en Mí o apartarse de Mí, pero Mi Amor permanece en vosotros.
Ciertamente, con los que Me aman, Me derramo plenamente, los busco y encuentro que su corazón está lleno de Mi Amor y los consiento. Con aquellos que se han separado de Mí, también los busco, pero Me entristece cómo su corazón se ha cerrado a Mi Fuente de Amor.
Cuánto ha sufrido Mi Hijo, desde Su Donación por todos vosotros, porque esto no ha terminado. Ciertamente, se dio en ése primer momento, pero se sigue dando por todos vosotros, día a día, por la conversión de toda la humanidad y del Universo entero.
Es tanto Nuestro Amor por vosotros y, vosotros no lo comprendéis plenamente, pero llegará el día, cuando estéis presentes ante Mí, y todo aquello que estaba velado, se develará, vuestros ojos verán la realidad, vuestra mente entenderá la Verdad y vuestros labios alabarán Mi Santo Nombre por todo aquello con lo que os consentí y os amé y que vosotros no alcanzabais a comprender. Será un momento bellísimo y glorioso, para las almas buenas, y doloroso y muy penoso para aquellas que Me negaron, que no quisieron llenarse de Mi Amor.
Soy Justo, doy al que Me pide, también le doy al que no Me pide, pero no recibe porque no abre su corazón. No Soy un Padre egoísta, doy, y vuelvo a repetiros, doy también al que no quiere, Mis Gracias y Mis Bendiciones están ante él, ante el alma que no Me ama, esperando que abra su corazón, para que cambie, para que Me ame, para que se arrepienta, pero es el alma la que no quiere cambiar.
Os he hablado de cambios muy fuertes que vendrán, Mis pequeños, cambios de Amor, todo se dará en el Amor. Aquellos que han buscado Mi Amor, vivirán momentos bellísimos y altísimos, lo que siempre han deseado, amarMe cada vez más, vivir más en profundidad Conmigo, llenarse de Mi Bien y compartirlo con sus hermanos. Yo no escatimaré Bendiciones, Gracias, Dones, para aquellas almas que Me han buscado con ahínco, con premura, con su corazón abierto, Me daré plenamente y gozarán inmensamente las Potencias de Mi Amor.
¡Cuánto dolor Me causan las almas necias!, las almas que no Me buscaron, que no permitieron que se les quitara ése velo de los ojos. Quieren permanecer en la obscuridad, quieren permanecer en la mentira, en ésa obscuridad a donde las ha llevado satanás. ¡Cuánto dolor, porque sufrirán eternamente su error! Son Mis hijos, son vuestros hermanos y eso es lo que quiero, Mis pequeños, que entendáis y que sintáis, también, Mi Sufrimiento por ellos.
Pedid que Mi Amor os haga entender este Dolor, para que, con vuestras acciones, Me quitéis este Dolor de la traición de tantos hermanos vuestros que no quieren estar Conmigo y que atacan todo lo que viene de Mí.
Soy un Dios Justo y a cada alma le doy infinidad de oportunidades de conversión para su salvación eterna. Insisto e insisto sobre aquellas almas que han cerrado su corazón, pero ellas no quieren entender, no quieren amar, no quieren vivir la Verdad que viene de Mí.
Satanás es muy astuto, mueve corazones hacia la mentira, haciéndoles creer que viven en la verdad y en lo correcto.
Rogad, Mis pequeños, los que estáis Conmigo y a los que os he permitido conocer la Verdad, pedid por ellos, pedid el Discernimiento Santo, para que podáis, vosotros mismos, normar vuestra vida en Mí y ayudar a vuestros hermanos a que entiendan lo que deben hacer con su alma. Vuestra alma es lo más preciado que tenéis pero, si no la alimentáis correctamente, se pierde y eso es lo que está haciendo satanás en éstos tiempos, os está alimentando con alimento que no nutre, con alimento que no salva, con alimento que no santifica, os ha llevado al error y vosotros, por comodidad y por no querer conocer la Verdad, os habéis dejado embaucar con sus mentiras, estáis perdiendo lo más preciado que os di, vuestra alma.
Detened, Mis pequeños, con Mi Gracia y con Mi Amor, todo este camino de error, en el cual, habéis vivido, lo conoceréis a través de la vida profunda de oración.
Son tiempos de cambio, son tiempos de purificación, son tiempos en que deberéis escoger el camino, estáis Conmigo o estáis contra Mí.
Es tiempo de la separación del trigo y la cizaña, es tiempo de separación de los cabritos y las ovejas, ¿qué, acaso no veis las señales alrededor de vosotros? ¿Acaso no veis la premura de los tiempos? ¿Acaso no veis la falta de amor entre los hombres? ¿Acaso estáis viviendo lo que Mi Hijo os vino a Enseñar? ¿Acaso estáis viviendo el Milagro de Amor que os vino a traer Mi Hijo a la Tierra?
No, Mis pequeños, ved a vuestro alrededor, satanás os confunde, satanás os rodea, os está llevando a vuestra muerte, física y espiritual. No hay amor entre los hombres, no hay respeto hacia Mí, vuestro Dios.
Discernimiento, Discernimiento Santo, es lo que necesitáis y mucha oración, conversión y ayuda del Cielo, solos, no vais a poder luchar contra las fuerzas de satanás, que, prácticamente, están liberadas, vosotros las liberasteis al haberle dado la espalda a todo lo que Yo os he dado y, especialmente, a lo que Mi Hijo os vino a dar.
Mi Hija, la Siempre Virgen María está a vuestro lado, os está cuidando, os está protegiendo, es Su Tiempo contra las fuerzas de satanás. Acercaos a Ella, buscad Su Amparo, buscad Su Guía, buscad Su Amor Materno, Ella os ayudará, Ella os traerá nuevamente hacia Mí, en Mi Santísima Trinidad. Buscad Su Amparo, porque las fuerzas de satanás son tremendas, pero Mi Madre sabe darse plenamente por los hijos y este es un momento para vuestra salvación.
Dejad que Ella os tome de la mano, os guíe a lugares seguros, estáis en momentos de gran peligro espiritual y es una realidad, Mis pequeños, como os dije, este es un parteaguas para la historia de la humanidad y principalmente de la Cristiandad, de Mi Pueblo. Satanás no medirá sus fuerzas para querer aplastaros, Mi Hija lo vencerá, pero ¿cuántas almas serán destruidas por las fuerzas de satanás?
Orad, orad, el Poder Divino de Nuestra Santísima Trinidad es infinitamente más poderoso que el poder satánico, pero es vuestro libre albedrío el que os va a dar la salvación o la perdición eterna.
Os amo tanto, que quisiera obligaros a amarMe, para obtener vuestra salvación eterna, pero vuestro libre albedrío es el que manda en estos momentos. Yo no os obligo y quisiera hacerlo, porque os amo, pero Yo no os puedo obligar a tomar lo que vuestra alma no quiere tomar.
Permaneced Conmigo, Mis pequeños, la obscuridad ya invadió a toda la Tierra, Mi Luz permanece en las almas de los escogidos, Mi Luz interna, en vuestro ser, os irá uniendo como pueblo y, cuando os unáis, ésa Luz surgirá, disipará las tinieblas y Mi Nuevo Pueblo surgirá. Cantaréis alabanzas al ver los Nuevos Cielos, la Nueva Luz. La Paz os rodeará, bellezas inimaginables tendréis, fraternidad Universal, Comunicación Divina y humana será normal. Yo, vuestro Dios, con los hombres, vuestra alegría sobrepasará toda medida que ahorita tengáis, Luz, Luz y nada de sombra. (Lenguas…)
Alabaréis Mi Santo Nombre, el de vuestro Padre y vosotros, Mis hijos, una nueva generación de Amor, vida de Cielo a la Tierra, alegría inmensa, Paz profunda, total.
AgradecedMe, Mis pequeños, que estéis Conmigo, sois el resto fiel, Me buscasteis, os mantuvisteis luchando por tenerMe en vuestro Corazón y ahora os doy este premio, Mi Vida con vosotros.
Gracias, Mis pequeños, por haberos mantenido en Mí, Conmigo y para Mí. Gracias, Mis pequeños, por haber sido fieles para Mi Palabra, al Amor. Buscasteis el Amor y aquí estoy, con vosotros, frente a vosotros y en vosotros, Yo Soy el Amor y vosotros estaréis Conmigo, plenamente, en breve. Os amo, Mis pequeños, manteneos fieles, os amo.
Gracias, Mis pequeños.
Primer Misterio. Habla Dios Espíritu Santo.
Sobre: Conoceréis la santidad que estaba a vuestro alrededor y no la tomasteis, porque el pecado os engañaba y no os permitía vivir ésa realidad espiritual que la teníais a la mano, pero no la tomabais.
Hijitos Míos, Soy vuestro Dios Espíritu Santo. Bajaré con un Fuego que abrazará todo, que quemará todo aquello que no sea bueno y haré, con Mi Fuego, que aquello que debiera haber sido santo por siempre, pero que el pecado afectó, florezca.
Conoceréis la santidad que estaba a vuestro alrededor y no la tomasteis, porque el pecado os engañaba y no os permitía vivir ésa realidad espiritual que la teníais a la mano, pero no la tomabais.
Ciertamente, la santidad es un compromiso, un compromiso con vuestro Dios y Creador. La santidad es la vida en perfección, pero no es buscar la santidad por la santidad, sino la santidad por el Amor, porque la santidad os lleva a ése gozo infinito que es Nuestra Esencia en Nuestra Trinidad, el Amor. En eso se resume la santidad, Mis pequeños, en amar, en amarNos primeramente a Nosotros, por ser vuestra Vida, por ser Quien os creó, por ser Quien os instruye. El Amor da vida a todo y todo se mueve en el Amor, todo fue creado en Amor, para que en vuestro amor, el que Nosotros pusimos en vuestro ser, se congratulara, gozara, agradeciera. La espiritualidad del Universo, goza en el Amor.
En estos momentos todo está afectado por el Pecado Original, cuando todo sea liberado, cuando todo sea purificado, Mis pequeños, gozaréis inmensamente lo que es el Amor Universal, lo que es el Amor de la Creación.
Vuestros sentidos gozarán uno a uno las perfecciones del Amor de la Creación. Vuestro tacto gozará la suavidad del Amor de la Creación en cada cosa que toquéis, gozaréis tanto, que al momento en que vuestro tacto sienta la suavidad de lo que estáis tocando, llegaréis a una sublimación espiritual. Lo mismo sucederá con vuestro gusto, con vuestro olfato, con la vista, con los sonidos. No os imagináis la belleza de los sonidos del Universo, de los olores que nunca habéis percibido, de los sabores que no conocéis todavía.
Yo, vuestro Dios Espíritu Santo, os transformaré y gozaréis la plenitud de los dones que Dios Padre pensó daros y de hecho, dio a vuestro Primeros Padres, pero los perdieron. Sois nada en comparación a la perfección de la Creación del Principio. Toda la Creación tiene música, todo canta al Amor.
Preparad todo vuestro ser para el Gran Encuentro con el Amor, después de la Purificación Universal. Embelesados con Mis Bendiciones y regalo viviréis.
Orad y esperad, el tiempo se acerca presuroso, os amo, Mis pequeños.
Gracias, Mis pequeños.
Segundo Misterio. Habla Dios Padre.
Sobre: Nunca abandono a las almas que Me buscan y, esto os lo digo, porque en el momento de la duda, en el momento en que no sepáis qué hacer, entrad en vuestro corazón y escuchad Mi Santo Espíritu que os guiará por caminos seguros.
Hijitos Míos, como os dije, estáis viviendo momentos de obscuridad espiritual, pero nunca abandono a las almas que Me buscan y, esto os lo digo, porque en el momento de la duda, en el momento en que no sepáis qué hacer, entrad en vuestro corazón y escuchad Mi Santo Espíritu que os guiará por caminos seguros.
Escucharéis hermanos vuestros que os digan que vayáis por algún lugar específico; entrad en vuestro corazón y escuchadLe a Él. Os dirán que hagáis tal o cual cosa, entrad en vuestro corazón y escuchad a Mi Santo Espíritu, para que os indique lo correcto.
Mucha confusión habrá a vuestro alrededor, escuchad a Mi Santo Espíritu, Él nunca se equivoca, siempre está con vosotros, está en vuestro interior, Él es vuestro camino seguro. Estos son momentos de Él, también, entre vosotros, os guiará hacia lugares seguros.
La oración nunca se debe apartar de vosotros, es la comunicación íntima y segura, Conmigo, en Nuestra Santísima Trinidad. Lo que escuchéis con vuestros oídos, preguntádselo en vuestro interior a Mi Santo Espíritu y, así, conoceréis lo que debéis hacer correctamente.
Desconfiad de vuestro alrededor, confiad plenamente en vuestro interior, manteneos en estado de Gracia, para que no se corte la comunicación Divina con vosotros. Ayudad a vuestros hermanos a encontrar la Luz que os guiará hacia el Bien. Sed ejemplo ante vuestros hermanos, para que confíen en vosotros. Orad ante ellos, para que se den cuenta, plenamente, que no sois vosotros los que daréis instrucciones propias, sino que serán Mis instrucciones Divinas, a través de vosotros, cuando después de la oración, se las deis.
En todo momento, una comunicación continua, en vuestro interior y, así, esos momentos de dificultad, para la gran mayoría, no serán problemas.
Gracias, Mis pequeños.
Tercer Misterio. Habla Dios Padre.
Sobre: Aun no estáis acostumbrados ni sois consientes, plenamente, del valor del dolor y de Su donación, si no fuera así, Yo no hubiera permitido que Mi Hijo sufriera por vuestra salvación.
Hijitos Míos, vuestra oración propia y para vuestros hermanos es importantísima, sobre todo, para que ofrezcáis todo lo que suceda en vosotros y a vuestro alrededor. Ciertamente, aquellas almas que no están preparadas para aceptar y ofrecer los dolores que os sobrevendrán, blasfemarán Mi Santo Nombre y se pondrán, más, en contra de Mi Amor.
Vosotros, en cambio, que ya habéis sido preparados para aceptar el dolor y ofrecerlo por vuestros hermanos; con este ofrecimiento, repararéis de tal forma lo que vuestros hermanos que no entienden: El valor del dolor y del sacrificio; que no llegue a Mí para dañar a Mi Sacratísimo Corazón.
Aun no estáis acostumbrados ni sois consientes, plenamente, del valor del dolor y de Su donación, si no fuera así, Yo no hubiera permitido que Mi Hijo sufriera por vuestra salvación pero, el Pecado Original fue tan grave, que Me causó un gran Dolor, principalmente, por la traición de vuestros Primeros Padres: Me dieron la espalda, no quisieron saber de Mí,  por hacerle caso a satanás.
Si os dais cuenta, Mis pequeños, la traición a Mi Amor ha sido un distintivo del mal desde el Principio. Empezando con Luzbella y luego con cada uno de vosotros, habéis, también, acumulado el mal en vuestra vida; cada pecado hacia Mí, es una traición a Mi Amor.
Sí, Mis pequeños, al hacerle caso a satanás, estáis negando que Mi Gracia siga en vosotros. Entended, Mis pequeños, que Mi Gracia continuamente está fluyendo hacia vosotros, Mi Gracia os mantiene vuestra vida, física y espiritual. Cuando vosotros preferís un acto de maldad en vuestro ser, en ése momento, vuestro corazón se cierra a Mi Gracia y entra la maldad en vuestro ser, es una traición, negáis Mi Gracia, la elimináis de vuestra vida, no la queréis y preferís que la maldad de satanás entre en vosotros y, así, vivís continuamente, en traiciones hacia Mi Amor.
Reparad, pues, Mis pequeños, por cada acto de traición que vosotros habéis cometido contra Mi Sacratísimo Corazón. Llorad vuestros pecados, llorad, porque cada uno de ellos, Me traicionó. Es tanto el dolor el que le provocáis a Mi Sacratísimo Corazón con vuestros actos de traición, porque, primeramente, dejáis de pedir que Mi Gracia entre en vosotros, cerráis vuestro corazón y, en vuestro libre albedrío, no queréis saber de Mí y preferís hacerle caso a satanás, Yo, que Soy Todo Amor, que busco vuestro Bien en todo momento y preferís que satanás tome las riendas de vuestra vida, para que os lleve hacia el mal y, quizá, hasta vuestra condenación eterna.
¿Se os hace justo esto, Mis pequeños? Yo, que os he dado el don de la vida, que Me he derramado en Amor plenamente, desde antes de que fuerais; que os cuido en cada segundo de vuestra existencia, que busco solamente vuestro Bien y ¿así me pagáis?, con traiciones continuamente.
Os amo, Mis pequeños, reparad, os quiero limpios, os quiero llenos de Mi Amor, os perdono, os perdono de Corazón y olvido vuestras traiciones y no quiero saber más de ellas. Os amo, Mis pequeños, volved a Mí, dádMe solamente Amor, porque de Mí, solamente habéis recibido Amor. Cultivad Mi Amor en vosotros y cerrad vuestro corazón a las asechanzas de satanás, que solamente quiere vuestra muerte eterna.
AmadMe, Mis pequeños, como Yo os amo.
Gracias, Mis pequeños.
Cuarto Misterio. Habla Nuestro Señor Jesucristo.
Sobre: Vuestra cruz de cada día, os va llevando, primeramente a valorar la Voluntad de Nuestro Padre Dios, la obediencia es importantísima y os lleva a la santidad.
El Misterio de la Cruz. ¡Cuántos Misterios en Mi Cruz!, pero es un Misterio de Amor, Mis pequeños. Cómo con Mi Muerte, os doy Vida; cómo, con Mi Sufrimiento, os purifico y os santifico.
El Pecado de vuestros Primeros Padres dejó que entrara el dolor y la muerte al Mundo. La maldad empezó a hacer su trabajo destruyendo la Vida y el Amor que Yo os había dado. Mi Muerte, os da Vida, porque Mi Donación Repara lo que entró por el Pecado. Yo vencí a la Muerte y vosotros, al estar unidos a Mí, vencéis también a la Muerte. La Muerte no pudo contra Mí, porque Soy el Hacedor de la Vida y, vosotros, al estar unidos a Mí, también sois resucitados hacia la Vida Eterna, pero, qué difícil es para el hombre aceptar el dolor como lo acepté Yo.
El Dolor de Mi Donación, en Mi Vida Pública, en Mi Vida íntima, sufriendo por vuestros pecados, reparando, ofreciéndoMe en cada momento para que tuvierais Vida.
Imaginad lo que sufría Yo en la Tierra, Yo, vuestro Dios, sensibilísimo al Bien y tener que vivir entre la maldad y el pecado. La maldad, continuamente Me rodeaba, la obscuridad en que se vivía en ésos momentos, era terrible; satanás, había tomado el poder de la Tierra plenamente, y vengo Yo a traer la Luz, la Luz que él no soportó, y Me atacó más fuertemente, haciendo que Me crucificaran y creyendo que con eso Me eliminaría, y no se daba cuenta que ésa Cruz, en la cual Me estaban, aparentemente, destruyendo, era la Cruz que lo iba a destruir a él.
Mi Cruz, símbolo de Donación y de Amor, iba a destruir su maldad e iba a traer la Luz y disipar las tinieblas que habían a su alrededor, por toda la Tierra y en el Universo entero. Mi Cruz se vuelve salvadora, él Me quería hacer ver derrotado y fue todo lo contrario, fue triunfo. Todo el que se acerca a Mi Cruz, aceptando Mi Voluntad, aceptando lo que venga a su vida, alcanzará el triunfo, porque Yo Mismo acepté la Voluntad de Mi Padre y vosotros, al aceptar vuestra cruz de cada día, estáis aceptando la Voluntad de Nuestro Padre y os lleva hacia la Luz.
Todos vosotros estáis llamados a triunfar por vuestra cruz de cada día. Vuestra cruz de cada día, os va llevando, primeramente, a valorar la Voluntad de Nuestro Padre Dios, la obediencia es importantísima y os lleva a la santidad. Yo Soy el Santo de los Santos y esa santidad os la comparto a vosotros Mis pequeños, al vivir en la Voluntad de Nuestro Padre Dios.
Cada uno de vosotros estáis llamados a la santidad y, ésta, lo lograréis con la cruz de cada día. Lo que vayáis a padecer, Mis pequeños, será vuestra cruz de cada día, preparándoos para el cambio definitivo. Algunos quedaréis y viviréis en estos Cielos Nuevos y Tierras Nuevas que se os darán pero, la cruz, siempre os va a dar el triunfo. Ya sea aquí, ya sea en el Reino de los Cielos, gozaréis, plenamente, Mis pequeños, los favores que Yo alcancé de Nuestro Padre Dios, para vuestra salvación eterna.
Gracias, Mis pequeños.
Quinto Misterio. Habla Nuestro Señor Jesucristo.
Sobre: De ahora en adelante, Mis pequeños, cuando penséis en Mi Donación, no la hagáis Universal, hacedla personal, Me di por cada uno de vosotros.
Hijitos Míos, en estos momentos de gran confusión, satanás se aprovechará todavía más, para apartaros de ésa Promesa Mía, de que todos tenéis derecho a la salvación, no importa vuestro pecado, Mi Sangre Preciosa se derramó por todos vosotros, por toda la humanidad y por todos los tiempos. Satanás os quiere confundir; Mi Gracia, es inmensamente más grande que vuestros pecados, siempre y cuando, haya en vosotros un arrepentimiento profundo.
Ciertamente, con vuestros pecados, dañáis infinitamente Mi Corazón Sacratísimo, pero, Mi Donación, venció a las fuerzas de satanás y, así, Mi Gracia, que es vuestra salvación, la podéis alcanzar todos vosotros. Yo, a todos escojo para vuestra salvación. Me di por cada uno de vosotros y, por eso, tenéis derecho a vuestra salvación, porque Yo pensaba en cada uno de vosotros a lo largo de Mi Vida Pública y, especialmente, en el momento previo al martirio, en el Huerto de los Olivos. Fuisteis pasando uno a uno, por Mi Mente y por Mi Corazón y, por cada uno de vosotros, Me fui ofreciendo al Padre.
De ahora en adelante, Mis pequeños, cuando penséis en Mi Donación, no la hagáis Universal, hacedla personal, Me di por cada uno de vosotros, todo lo que viví, todo lo que sufrí, todo lo que ofrecí, fue por cada uno de vosotros, en lo personal. A cada uno de vosotros os conozco perfectamente, conozco vuestro bien, conozco vuestro mal, conozco vuestros errores y vuestros aciertos, porque Yo Vivo en cada uno de vosotros, Soy Dios, Soy Omnipotente y puedo hacerlo.
Yo no Soy el Dios que muchos de vosotros imagináis, que está lejos y que no os conozco, no, Mis pequeños, Soy el Dios Personal que camina con vosotros, que os ayuda en vuestra misión, para elevaros al Reino de los Cielos, a vuestro regreso, a niveles más altos de Amor.
No os di el don de la vida para que sufrierais, para que os condenarais, no, Mis pequeños, el don de la vida fue para que vosotros os donarais como Yo Me doné por cada uno de vosotros y para que gozarais inmensamente, después, porque os daríais en Amor por la salvación de vuestros hermanos.
Todo es Amor, Mis pequeños, y, así, como vosotros dais amor, Yo os lo premio, potencializado, en el Reino de los Cielos.
No veáis vuestra vida como un continuo sufrimiento, el don de la vida, os fue dado, como os dije, para que amarais y fuerais amados.
Satanás envidia el Amor que podéis dar y que podéis recibir y, por eso os ataca tanto; él ya no puede dar ni quiere recibir.
Gracias, Mis pequeños.

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