"En todo dad gracias, pues esto es lo que Dios en Cristo Jesus quiere de vosotros. No extingais el Espiritu; no desprecies las profecias; examinadlo todo y quedados con lo bueno." 1 TESALONISENCES 5: 18-21

El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca lo bueno, y el malo, del malo saca lo malo. Porque de lo que rebosa el corazón habla su boca." San Lucas 6:45

QUE LA PRECIOSA SANGRE QUE BROTA DE LA SAGRADA CABEZA DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, TEMPLO DE LA DIVINA SABIDURIA, TABERNACULO DEL DIVINO CONOCIMIENTO Y LUZ DEL CIELO Y DE LA TIERRA NOS CUBRA AHORA Y SIEMPRE. AMEN+++

“OH JESUS, CUBREME CON TU INFINITA SANGRE PRECIOSA CADA INSTANTE DE MI VIDA. AMEN"


"Ora y espera; no te inquietes. La inquietud no conduce a nada. Dios es misericordioso y

escuchará tu oración. Padre Pio"


lunes, 26 de enero de 2015

REVELACIONES MARIANAS: 24 DE ENERO DE 2015

MENSAJE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO
A SU AMADA HIJA LUZ DE MARÍA
24 DE ENERO DEL 2015
 
 
Amado Pueblo Mío:
 
Les bendigo.
 
Vengo por Mi Pueblo, por Mis fieles. No Vengo a liberarles de  los obstáculos diarios, sino vengo para pasarles por el Crisol, en donde los Míos saben que permanece la fuente de Vida Eterna.
 
No encontrarán la Salvación Eterna si no luchan contra el pecado y permanecen viviendo en Mi Voluntad.
 
Hija:
 
Miro cuán pocos son los que oran en este instante. Miro también cuántos se acercan a recibirme dignamente preparados, sin rencores hacia sus hermanos, sin enojos ni disgustos.
 
La ira no es buena compañera del hombre, le lleva a despertar pecados ocultos que pasan desapercibidos, pero corroen el corazón.
 
El hombre insensato destruye su propio camino. No olviden que lo que cada uno desea, Yo se lo concedo. No pidan piedras, obtendrán piedras.
 
SON CONOCEDORES DE MI LEY, DE MI VOLUNTAD. ASÍ SERÁN JUZGADOS EN LA MEDIDA DE  SU CONOCIMIENTO, AL QUE MUCHO SE LE DA ASI SE LE PIDE. Y, ciertamente, que en esta regla es importantísima la humildad de la criatura humana y el uso correcto de la razón. La ira lleva a actuar irracionalmente llevando al hombre no sólo a dañarse a sí mismo sino que le lleva a actuar como un demonio, sin acatar razones ni mirar la caridad.
 
La humanidad se ha adornado con la ira. El hombre actual no piensa. Cuando al hombre le hieren su “ego”, reacciona a disgusto.  Si no se siente superior y elogiado, la ira se apodera de él destroza lo que tiene en frente.
 
No olviden hijos Míos, que el hombre expresa lo que lleva por dentro. No olviden hijos que en un pestañear pueden pasar de la ira al odio.
 
En este instante la ira va en aumento, nace como algo inofensivo para el hombre, pero luego el monstruo que despertó, es fortalecido como acto seguido por otros sentimientos del hombre, que le llevan a no mirar sino sus intereses.
 
LLEGO A COLOCAR EN MI BALANZA NO SÓLO LAS OBRAS SINO LOS ACTOS DE LOS MÍOS. LE PEDIRÉ MÁS A QUIEN MÁS LE DI, YA QUE EL QUE MÁS RECIBE, MÁS ME DEBE CORRESPONDER.
 
Amados hijos, los jinetes avanzan sobre la humanidad. Les llamo a prepararse, y no responden sino con ira e indiferencia.  Debido a lo hinchado del espíritu, cada instante el hombre se vuelve más sordo a Mi llamado y menos deseoso de entrar en comunión con Mi Voluntad.
 
Esta generación se mantiene en constante desorden, los sentidos van y vienen, ya que las criaturas absortas, en el pecado, buscan en todo saciar los apetitos, se pierden sin mediar la conciencia, olvidan fácilmente Mi Voluntad y Me ofenden sin medida.
 
¡Cuánto sufre el hombre que no obedece Mi Voluntad, cuando vuelve su mirada hacia atrás y se encuentra  entre las tinieblas después de vivir en la luz!
 
El Corazón de las criaturas humanas se ha endurecido, ante un recurrir constante a su propia voluntad.
 
El pecador no reconoce el pecado,  ya que es su constante consumo.
 
Hijos, ¿cuánto esperarán para escuchar Mis llamados?
 
Hijos Míos, la ira ha llevado a la lucha entre pueblos,  han pasado a odiarse, dando muerte sin piedad alguna, a inocentes.
 
El hombre se ha alejado de Mí, más de lo que el mismo hombre cree; la oración es motivo de burla o es vista como no necesaria para acercarse a Mí.
 
¡Cuán equivocado está el hombre! Actuando así, se encuentra más cerca de la agonía. El hombre agoniza espiritualmente y esto le lleva a no mirar con amor. ¡Cuánto Me duelo al mirar a las almas camino al dolor purgante!
 
Amados hijos, grandes cambios se avecinan, de todo orden y dentro de Mi Iglesia también. ¡Cuántos de Mis Cardenales no se aman como hermanos sino se miran como rivales!, ¡cuántos de Mis amados hijos sacerdotes no llevan por el camino recto a Mi rebaño!
 
La sangre se derrama sobre la Tierra, instante a instante, como si fuera agua…, y el hombre no se conmueve, sino que en su lugar es agitado por la sed de sangre.
 
¡Pobres hijos Míos, se han lanzado al mal como ovejas al despeñadero!
 
La vida es despreciada y tomada con fines científicos…, una ciencia mal empleada que ha abusado y abusa mediante el dolor de los inocentes, para llevar a crecer a las Naciones, vendiéndoles poder.
 
No sólo la radiactividad daña al hombre y es el gran tentáculo del anticristo, sino todo lo que es utilizado por los gobiernos para arrebatar la vida a Mis hijos. No sólo la radiactividad es una amenaza, sino lo creado en laboratorios con fines de erradicar la mayor parte de los seres humanos que habitan la Tierra.
 
¡HOMBRE TERCO, TE TOMAS EN LA MANO LO QUE ES MI VOLUNTAD!
 
La humanidad padece y padecerá consecutivamente, los volcanes actuarán en secuencia, Mis hijos se dolerán.
 
Oren hijos Míos, oren, Nicaragua padecerá.
Oren hijos, oren por India, llorará.
Oren hijos, por España, padecerá con dolor.
 
Hijos, el agua penetra en la Tierra y Mis hijos sufren, el clima variará más.
 
Amados Míos, oren, la oración es necesaria para el hombre. No desprecien a Mi Madre, oren el Santo Rosario. Les he dado a Mi Madre como Madre de todos los hombres, acudan a Ella.
 
Cuando el mal se expanda con gran fuerza, no desesperen que Yo les protejo, y Mis legiones les amparan. Enviaré a Mi Pueblo: consuelo, amor, y esperanza, para que no caigan vencidos, pero deben mantenerse fieles y cada uno ser custodio de sí mismo, para que se mantengan en Mí.
 
No desvíen la mirada, no olviden que el que pone la otra mejilla, ese es Mi hijo. No entren en contiendas, que la contienda deja desolación.
 
Amado Pueblo Mío, les amo, no Me aparto de ustedes, les envío los auxilios de Mi Casa. Miren a lo alto, enviaré Mi Amor como Maná para Mis elegidos, como camino y como Palabra. No teman, no permanecen solos.
 
Les amo.
 
Su Jesús.
 
AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA.
AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA.
AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA.
 
 
 
COMENTARIO DEL INSTRUMENTO
 
Hermanos (as):
 
Nuestro Señor Jesucristo nos bendice con Su Palabra, mostrándonos la realidad de lo que vive la humanidad, víctimas de un gran tentáculo que utiliza en este instante el mal y arremete contra los hijos de Dios.
 
La voluntad humana se doblega ante las asechanzas y ataques continuos del demonio. Éste conoce bien las debilidades humanas, para llevar al hombre a caer.
 
Sabemos que cuando la ira penetra, la posibilidad de la intervención del Espíritu Santo es difícil, y a la Gracia le impide circular.
 
Hermanos (as):
 
En este instante la ira se expande por el Mundo, la humanidad vive abatida bajo la ira.
 
Hermanos, cualquier persona lúcida consigo misma, percibe el deseo de orar para bien de su propia vida. No despreciemos la oración, crezcamos en ella ya que es un don para la criatura humana, está frente a cada uno y debe aceptarse de corazón.
 
La oración es ese encuentro deseado, ese tener la dicha de hablar y dialogar, de sentirse hijo y ser escuchado por el Padre, es abrirse en la Fe.
 
El que ora deja de ser un llamado intermitente de la Tierra hacia Dios, para convertirse en un continuo llamado y de acuerdo a su constancia en la oración y así recibe de continuo las bendiciones del Cielo.
 
Dios continúa enviando Su Palabra y Su Amor en Sus Mensajes en el instante presente para guiar a Su Pueblo, al que guía para que no se sienta solo.
 
Hermanos no olvidemos que Dios siempre permanece con Sus hijos. Es el eterno presente.
 


Amén.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario