"En todo dad gracias, pues esto es lo que Dios en Cristo Jesus quiere de vosotros. No extingais el Espiritu; no desprecies las profecias; examinadlo todo y quedados con lo bueno." 1 TESALONISENCES 5: 18-21

El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca lo bueno, y el malo, del malo saca lo malo. Porque de lo que rebosa el corazón habla su boca." San Lucas 6:45

QUE LA PRECIOSA SANGRE QUE BROTA DE LA SAGRADA CABEZA DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, TEMPLO DE LA DIVINA SABIDURIA, TABERNACULO DEL DIVINO CONOCIMIENTO Y LUZ DEL CIELO Y DE LA TIERRA NOS CUBRA AHORA Y SIEMPRE. AMEN+++

“OH JESUS, CUBREME CON TU INFINITA SANGRE PRECIOSA CADA INSTANTE DE MI VIDA. AMEN"


"Ora y espera; no te inquietes. La inquietud no conduce a nada. Dios es misericordioso y

escuchará tu oración. Padre Pio"


viernes, 1 de abril de 2016

VIERNES DE PASCUA: EVANGELIO DEL DIA Y MEDITACION POR PBRO. LUIS ZAZANO. 1 DE ABRIL DE 2016

Del Santo Evangelio según San Juan 21,1-14.

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Jesús se apareció otra vez a los discípulos a orillas del mar de Tiberíades. Sucedió así:
estaban juntos Simón Pedro, Tomás, llamado el Mellizo, Natanael, el de Caná de Galilea, los hijos de Zebedeo y otros dos discípulos.
Simón Pedro les dijo: "Voy a pescar". Ellos le respondieron: "Vamos también nosotros". Salieron y subieron a la barca. Pero esa noche no pescaron nada.
Al amanecer, Jesús estaba en la orilla, aunque los discípulos no sabían que era él.
Jesús les dijo: "Muchachos, ¿tienen algo para comer?". Ellos respondieron: "No".
El les dijo: "Tiren la red a la derecha de la barca y encontrarán". Ellos la tiraron y se llenó tanto de peces que no podían arrastrarla.
El discípulo al que Jesús amaba dijo a Pedro: "¡Es el Señor!". Cuando Simón Pedro oyó que era el Señor, se ciñó la túnica, que era lo único que llevaba puesto, y se tiró al agua.
Los otros discípulos fueron en la barca, arrastrando la red con los peces, porque estaban sólo a unos cien metros de la orilla.
Al bajar a tierra vieron que había fuego preparado, un pescado sobre las brasas y pan.
Jesús les dijo: "Traigan algunos de los pescados que acaban de sacar".
Simón Pedro subió a la barca y sacó la red a tierra, llena de peces grandes: eran ciento cincuenta y tres y, a pesar de ser tantos, la red no se rompió.
Jesús les dijo: "Vengan a comer". Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle: "¿Quién eres", porque sabían que era el Señor.
Jesús se acercó, tomó el pan y se lo dio, e hizo lo mismo con el pescado.
Esta fue la tercera vez que Jesús resucitado se apareció a sus discípulos.

MEDITACION
Por Pbro. LUIS ZAZANO

Jn 21, 1-14: seguimos meditando a Cristo resucitado:
  1. Una Iglesia caída: vemos que los muchachos estaban cabizbajo, estaban desganado, no les salía ni una; son esos días cuando no le pegas ni una. La cabeza pasa a ser tu peor enemigo… y pasa que no reconoces a Dios, te cuesta ver a Dios cuando tenes esos días que no le pegas ni una ¿Dónde esta Dios? Y Dios esta pero no lo reconoces. Estaban sin Jesús pero con desgano.
  2. Tiren las redes: Jesús les da la posta, les indica por donde actuar, son esos centros que Dios te tita para que veas que está; esto revoluciona a los apóstoles, lo reconocen porque de que no les salga ni una a pasar a ver grandezas es que viene de Dios.
  3. Pedro: esa pesca es la iglesia: es ver en el primer Papa una Iglesia que misional, que sin Jesús y sus indicaciones no se logra nada.
JESÚS TE PIDE QUE BUSQUES ALMAS PARA ÉL. Salgamos a pescar a no desgranarse, y si no sale como queremos a pescar de nuevo que Jesús está.

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